Hola, grupete. Escribo en busca de asesoramiento o desahogo, ni yo lo sé pero os cuento y espero leer vuestras respuestas.
Me crié en un pueblo pequeño, todos nos conocíamos y sólo había un pub. Teniendo yo 17 o 18 años en su momento (ahora son 40) en dicho pub apareció un pivonazo de película(llamémosle Legen), morenazo, definido, ojazos castaños, sonrisa de película, unos 30 años y unos ojos tristes como no había visto otros. Al ser un pequeño pueblo rápido me enteré de que se acababa de divorciar, se encontró en su cama a su mujer con su mejor amigo.
A mí me encantaba él y rápido acabe en su coche con las bragas en los tobillos. Sólo sexo, quizá mis primeros polvos decentes.
Pasaron 5 o 6 años, mis 18 eran 23 y siempre que estábamos los dos solteros quedábamos, teníamos sexo sí, pero también hablábamos, reíamos, nos dábamos cariño y durante un tiempo jugábamos a ser pareja pero sabiendo que él seguía con el trauma que le dejó su exmujer y su amigo
Dos años después empezamos a quedar más a menudo, lo pasábamos bien, teníamos un sexo espectacular, complicidad y un cariño incipiente que yo quería ver.
Al no tener nada serio con Legen yo empecé una relación con un compañero de trabajo, vivía a una hora de nuestro pueblo y siempre estábamos en su casa, a primera impresión estupendo pero en realidad un maltratador psicológico de manual de facultad. Aguanté un año (aprox) con mi pareja y cuando no pude más le llamé a él a Legen con quien no había tenido trato en ese tiempo, le expliqué que me habían machacado psicológicamente y le pregunté si podía pasar unos días en su casa. La respuesta fue tajante, me sacó de allí, me cuidó, me mimó, me ayudó y me dio las llaves de su casa. Mi hado madrino me sacó del infierno, eso sí y para no mentir, algún polvete cayó en ese tiempo, sexo de amigos que se quieren y se ayudan. Yo en aquel momento, moralmente destruida, sin autoestima por mi ex, acogida en casa del tío más sexy del mundo hice lo peor que podía, bomba de humo, salí corriendo, un día llegó y yo ya no estaba. Como única razón un WhatsApp con una excusa poco creíble, le dije que me iba a casa de mi hermano, ese hermano casi inexistente en mi vida. Legen no contestó más que un ok, lo entiendo, sé feliz. Sonaba a despedida.

Tanta despedida que estuvimos un lustro sin tener contacto, sabíamos el uno del otro por amigos comunes y gente del pueblo pero ya está. Hasta que un día lo volví a ver, 5 años después, yo iba con quién hoy es mi marido, él iba con un muchacha estupenda y una miraba bastó para que las chispas saltasen, ambos soltamos a nuestros acompañantes de las manos y nos dimos un abrazo épico, le pedí perdón con la mirada y con el permiso de mi novio y su compañera nos fuimos aparte, hablamos sin hablar todo lo que habíamos callado, le pedí sincero perdón por desaparecer cuando lo necesité, pasamos un buen rato y acabo esa noche.
Otros años pasaron y un día me escribió, quería saber de mí. Le conté que me había casado con el muchacho al que solté la mano por abrazarme a él y le pregunté por la mujer que le acompañaba, se habían separado días después. Lo sentí por él, hablamos muchísimo de él, de ella, de qué buscaba y necesitaba, de nuestra complicidad y nuestros polvos épicos en distintos momentos, de la vida, el futuro y el pasado. Me sentí mal, muy mal, estaba casada con otro hombre pero echaba fuego recordando aquellos momentos.
Otros dos o tres años después recibí un audio de Legen borracho, me declaraba su amor y yo no le hice ni caso. Pensé que era nostalgia porque sexualmente somos muy compatibles y la soledad es muy mala.
Hoy, un año y medio después, le he escrito, quería saber de él. De nuevo me ha dicho que me quiere, literalmente me ha dicho que me ama y mi corazón ha dado una voltereta que se han agotado todas mis mariposas, las del estómago están de fiesta y las del sur del ombligo esperan esa parte.
Ahora me encuentro con la tesitura de estar casada con un hombre genial, al que adoro pero que no follamos demasiado y a mi Legen que me dice que me espera, además me pone como una moto.
Sé que la respuesta lógica es que yo me gestione pero si tenéis algo que decir lo leeré porque agradezco muchísimo una respuesta externa.
Gracias, lovers.