Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
sé que no soy una mala madre, pero últimamente la vida me aprieta tanto que no sé ni cómo sostenerme a mí misma.
El caso es que soy madre soltera y no tengo familia cerca. Mis padres viven lejos, no tengo hermanos disponibles,así que todo lo que pasa con mi hijo lo gestiono yo sola. Y mi trabajo no es precisamente flexible. Ya he tenido dos broncas por pedir días cuando el niño se ha puesto malo y la última vez mi jefa me soltó con una sonrisa muy fría eso de entiendo la situación, pero necesitamos compromiso. Traducido: como me vuelva a fallar, me voy a la calle.
Y ahora viene el pecado mortal: El otro día mi hijo tenía unas décimas. Le di medicina, desayunó normal, y pensé voy a cruzar los dedos para que pase el día. Fue una decisión desesperada lo sé. Pero tengo que pagar las facturas y darle de comer a mi hijo. Y antes de que nadie me crucifique: si mi hijo hubiera estado realmente mal, jamás, jamás lo habría llevado.
Total que lo dejé en el cole. Y por la tarde nos llega un mail de la profe diciendo que por favor no llevemos a los niños con fiebre porque hay un brote y se están contagiando todos. Y parece que algunos niños dijeron que el mío estaba malo.
Al día siguiente cuando fui a escribir un mensaje en el grupo de WhatsApp del cole no me salía. Pensé que era un fallo del móvil. Busqué el grupo. Nada.
Me han sacado.
Me imaginé a todas esas madres criticándome, diciendo que soy irresponsable, que pongo en riesgo a los demás niños, que soy de las que manda al niño con fiebre sin entender nada de lo que hay detrás como si una lo hiciera por gusto.
Me ha dado vergüenza incluso escribirle a la profe, por miedo a que piense lo mismo.
Me siento horrible por partida doble: por haber llevado a mi hijo con décimas y por la forma en la que me han castigado.
Y también me siento jodidamente sola. Porque no tengo a nadie que recoja a mi hijo si me llaman del cole. Porque no puedo arriesgarme a perder el trabajo. Porque estoy haciendo malabares con una vida que no me da tregua.
No sé si pedir disculpas cuando las vea en persona, si pasar del tema…
¿De verdad merezco este linchamiento social por un mal día y unas décimas?
