Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Buenas! Os leo mucho y hoy me he decidido a escribir no se muy bien buscando qué pero supongo que en parte desahogo, aunque consejos no vienen mal nunca.
El contexto es que he estado en una relación a distancia sin vernos ni una sola vez durante cinco meses. La parte fea me ha tocado a mi, que he sido la que me he quedado en nuestra ciudad mientras mi chica, que se fue por una beca, ha dedicado mucho tiempo a estar viajando y conociendo gente. Yo siempre la apoyé en su decisión, le ayudé con el papeleo y la animé siempre que sentía miedo de irse.
Creo que también es importante saber el dato de que yo ya tenía ciertos miedos por otra relación a distancia en la que me pusieron los cuernos. Esto es sabido por ella y de hecho justo antes de irse le pedí por favor que fuera siempre sincera conmigo si había alguien más. Le recordé que lo que más me dolió de mi relación anterior fue estar notando señales de que las cosas iban mal y tener la sensación de estar loca y ser una desconfiada porque «me estaba imaginando las cosas».
Cuando mi chica se fue me costó un poco digerirlo pero he trabajado mucho en mis inseguridades y además en principio no había motivos para tenerlas. Me siento muy orgullosa de haberlo gestionado tan bien teniendo en cuenta lo que me pasó con mi anterior relación. En ningún momento nos hemos echado en cara que hayamos tenido más o menos tiempo para charlar, que saliéramos más o menos de fiesta y he sido bastante feliz y optimista con mi vida en general y con lo nuestro en particular.

De hecho durante los 4 primeros meses me ha estado repitiendo que tenía ganas de volver, que me echaba de menos y que le apetecía mucho estar conmigo.
Entonces llegó el 5⁰ y último mes. Empecé a notar que las cosas estaban cambiando. Mis planes lara el año que viene son hacer un master y elegí la ciudad dónde ella está terminando los estudios para poder vivir juntas. Como todavía no se sabe si entraré ha decidido apalabrar una habitación en otro piso porque quería tenerlo cuanto antes cerrado y no estaba dispuesta a esperarme para vivir juntas. Yo le he dicho que me ha dolido que no esperara siquiera a mi primera adjudicación, y me pidió perdón pero dice que su prioridad sigue siendo su estabilidad. También cambiaron drásticamente sus ganas de volver. Pasó de decirme querer volver a España todos los dias a contarme que le estaba doliendo mucho saber que eran sus últimos días allí .Todo eran llantos y admito que ha sido duro porque yo estaba deseando que volviera y porque no lo terminaba de entender del todo con la información que tenía. En los últimos días antes de venir me ha confesado que siente que han cambiado sus proyectos de vida y que por ejemplo no se ve en un futuro siendo madre. Somos ambas jóvenes (ella más que yo) y no es algo que pensáramos a corto plazo, pero me extrañó porque aunque las dos compartíamos el deseo a ella le hacía especial ilusión, más que a mi. También que quería viajar mucho, pero no hablamos con mucho más detalle porque pensé que esa conversación podía esperar unos dias.
Lo gordo viene cuando llega. Estamos juntas dos dias, hablamos brevemente de la relación y me explica las cosas que han cambiado. Me dice que quiere ahorrar lo que pueda este año y viajar por el mundo sin fecha de vuelta. Y que sabiendo que yo soy una persona que prefiere más estabilidad ve una incompatibilidad, aunque en principio quiere seguir conmigo porque es algo meditado y no a largo plazo. Decidimos simplemente dejar que pase el tiempo y ver si va la cosa va bien.
Nos despedimos, ella rumbo a la ciudad de su familia para verlos y yo hacia la mía por trabajo, aunque me sabe a poco el tiempo que he estado con ella. Ayer salgo de trabajar y escucho unos audios en los que me dice que quiere hablar de la relación y y me explica mejor sus proyectos de vida y nuestras diferencias Yo le contesto con muchas preguntas con intención de entenderla mejor pero ya está dormida. Entre mis dudas le pregunto si ha tenido alguna tensión con alguien o algo más, lo cual me hace sentir culpable porque me siento controladora y porque confío en que si hay algo que deba decirme, ella me lo dirá.
Duermo fatal y hoy por la mañana me contesta todas mis dudas. A mi pregunta estrella viene la bomba: que sí ha tenido ganas de estar con otras personas y que si hubiera seguido allí me habría pedido tener una relación abierta 100% y que ahora mismo aquí también se lo plantea pero que no lo tiene claro y por eso no me lo había dicho. El corazón se me pone a mil. Me dice lo unico que tiene claro es que me quiere y que quiere seguir conmigo, pero que entiende que yo no. Le hago mil preguntas más. Cada una de esas preguntas me hace sentir culpable porque me siento controladora y tengo esperanzas en que salga de ella contarme lo que deba saber. Le tengo que sacar absolutamente todo, porque de ella no sale decirme nada. Que ha conocido a una chica, que no ha hecho nada con ella, que nunca han quedado a solas pero que siente cosas por ella. Le digo que me siento traicionada, que si la atracción ha sido tan fuerte como para yo notar un cambio en nuestra relación tan fuerte debería mínimo habérmelo contado. Le pido que por favor analice todo lo que haya y que si hay algo más que piense que yo deba saber que me lo diga porque ya sabe que lo único que le he pedido es sinceridad. Me dice que no hay nada más que contar, pero horas mas tarde me confiesa que han tonteando todo este último mes por WhatsApp.
Llevo todo el dia pegada al movil esperando no sé qué, con ansiedad y hecha un mar de dudas. Por una parte pienso que no me ha puesto los cuernos porque si fuera así tengo claro que se terminaría la relación. Yo soy una persona muy comprensiva respecto a sentir atracción fuera de la pareja, a veces es inevitable pero el tonteo siempre ha estado fuera de nuestros acuerdos y lo que me tiene subiéndome por las paredes es que haya esperado un puto mes para decírmelo (mes en el que no se ha planteado dejar de tontear, sino no que ha ido a más, para colmo)Tambien le he pedido que si puedo saber el tono de esos mensajes, a lo que no me ha respondido, supongo que porque considera que no es relevante o no quiere que yo lo sepa, y no se hasta qué punto tengo derecho a saberlo.
Me planteo: ¿lo veis tan grave? ¿Lo perdonaríais en el caso de que ella siga queriendo intentar tener exclusividad conmigo? (relación abierta tengo claro que no).
¿Donde creéis que está la línea de la información que puedo exigir saber y su intimidad?
Si seguimos, ¿creeis que es sano que ponga ciertos limites en la amistad con la chica con la que ha tonteado?
Al final sí que resulta que necesito muchos consejos así que espero que me ayudéis a aclararme la vida. Gracias a todas!