Hola chicas!!
Para poder entender mi situación, os tengo que contar mi último año.
Hace poco más de un año conocí a un chico (era mi compañero de piso) que se convirtió en «todo» para mi, yo era nueva en mi ciudad cuando lo conocí y me descubría sitios, empezamos a ir a un montón de eventos juntos, me presentó a varios amigos/as suyos a ver si cuadraba con ellos/as y con algunas de sus parejas (entre todos hemos formado un grupo muy guay)…
Puedo decir que, gracias a él, fue mucho más fácil adaptarme y empezar mi vida en esta ciudad, tengo algunas amigas, ya conozco los sitios donde me gusta comer, los parques donde me gusta pasear a mi perro, siento que todo eso me hubiera costado un poco más sin su ayuda.
Dos meses después de empezar a conocernos, un día nos acostamos. Estuvimos así durante un mes hasta que él tuvo problemas con nuestra 3a compañera de piso y decidió irse. Como solo hacía dos meses que nos conocíamos, yo pensé que ahí quedaría todo, pero seguimos en contacto y quedando regularmente y sí, acostandonos.

Durante todo este tiempo, ninguno de los dos se planteó empezar a salir como pareja, él me gustaba físicamente y me sentía agusto con él pero no creo que pueda decir que estuviera enamorada. En cuanto a exclusividad, pues nunca salió el tema y yo sabía que tal vez él tenia tinder o cosas así, pero quedábamos casi todos los días y asumí que no estaba con nadie más, puede que algún rollo de una noche pero era físicamente imposible que tuviera con otra lo que tenia conmigo porque, como digo, estabamos siempre juntos. Yo nunca me planteé el tema, no se si me hubiera dolido saber que estaba con otras, me dedicaba a disfrutar cuando estábamos juntos y a hacer mi vida cuando no.
A principios de año, él me dijo que sentía que estábamos muy encaminados a ser pareja, y que le gustaría retroceder un poco porque no era lo que él quería. Es cierto que en ese punto yo ya tenía cepillo de dientes, taza de café y pijama en su casa, había conocido a su madre…
A mí me pilló totalmente por sorpresa, era la primera vez que hablábamos de lo que éramos (o, mejor dicho, lo que no éramos) y me sentó un poco mal porque me lo tomé de forma personal, sentía que me estaba diciendo que no estaba bien conmigo o que le molestaba que tuviera mis cosas ahí o lo que sea. Él me dijo que no era nada personal, que simplemente no quería que me confundiera, que él (como sospechaba) no tenía nada con nadie porque estaba muy bien conmigo y le gustaba dedicarme gran parte de su tiempo libre, pero que no quería cerrarse puertas porque al final no éramos novios. Me dijo que no quería dejar de verme, que no estaba «rompiendo» conmigo, pero que respetaría si cambiaba de opinión al saber esto.
Yo le dije que no sabía a qué venía eso, yo no quería (ni quiero) novio, me parecía bien lo que teníamos y, como digo, no me planteaba qué éramos o qué hacía él cuando yo no estaba. Yo solo quería a alguien para pasármelo bien fuera y dentro de la cama.
Sí es cierto que yo no había estado con nadie más porque no soy muy de salir ni de conocer gente, y mucho menos rollos de una noche, y no tenía tiempo (ni ganas) de tener otro follamigo.
Total, que seguimos exactamente igual.
Hace un par de semanas (digamos mes y medio) me volvió a decir lo mismo, que él no quería compromisos, que quería conocer a otras personas, pero esta vez sí me insinuó que tal vez deberíamos ser solo amigos que «no quería hacerme daño». Yo ahí me cabreé con él, le dije que sabía perfectamente lo que había entre nosotros, que no soy una niña pequeña, y que si en algún momento lo nuestro me hacía daño, que ya me encargaría yo de alejarme. Le dije también que me parecía que se estaba montando unas pajas mentales acojonantes, y que las relaciones casuales, follamigos y demás, funcionan precisamente porque no hay dramas, ni comidas de olla. Que si quería dejar de follar conmigo me lo decía y tan amigos, pero que no se comiera así la cabeza. Él me dijo que no, que sólo quería «avisarme», asegurarse de que me parecía bien. Esa noche al final acabó de buen rollo, pero parece que desde esa conversación ya nada es lo mismo entre nosotros.
De repente siempre busca planes de día (antes una parte de nuestros planes era cena y peli en casa y dormiamos juntos), siempre tiene algo que hacer después de quedar (pero nunca me dice el qué), y de repente todos los fines de semana también los tiene ocupados (y de nuevo, tampoco me dice en qué), y en general parece que busca espaciar cuándo quedamos.
Yo no pido que me de explicaciones de su vida, pero se me hace extraño que una persona que me lo solía contar absolutamente todo, que incluso me contó hace unos días que iba al hospital porque su madre se había caído y se había hecho un esguince, y no me cuente qué va a hacer el viernes por la noche.
Además también se me hace raro que de repente tenga planes todos los fines de semana, antes quedábamos siempre, ahora o está «ocupado» o prefiere estudiar (que se está sacando unas oposiciones, vale, pero lleva como 9 meses y nunca había sido un problema para vernos los findes).
Hemos pasado de quedar 2-3 veces por semana y acostarnos 1-2 de esas veces, a vernos 1 vez por semana si llega, y en este par de semanas nos habremos acostado dos o tres veces.
Yo no sé que hacer, si le pregunto me dice que está todo bien, le pregunté si tenía novia o si estaba conociendo a alguien, me dijo que no, le dije si quería que me llevara las cosas de su casa, me dijo que a él no le molestan, le dije si quería dejar de vernos, tampoco… Dice que todo está como siempre, pero es evidente que NADA está como siempre. Para mí se ha convertido en mi mejor amigo y lo valoro mucho más allá del sexo, si me dijera que prefiere ser solo amigos lo aceptaría y lo seguiría viendo porque le quiero un montón, evidentemente prefiero seguir acostandome con él porque me gusta, no nos vamos a engañar, pero es mi mejor amigo por encima de cualquier polvo que podamos echar.
Solo quiero saber qué esperar de él, si tengo que llevar mi neceser cuando quedamos (tengo cosas en su casa pero no todo), si me llevo lo que tengo alli, si lo dejo… No sé, como decía antes, hasta ahora me había dejado llevar y me dedicaba a disfrutar mientras durase, pero ahora parece que no soy capaz de seguir haciéndolo y me cuestiono cada paso que doy con él.
Supongo que esto acabará cuando él se canse y/o consiga novia, porque como digo yo estoy muy bien así y no quiero pareja, pero me da miedo que la «relación» caiga por su propio peso y dejemos incluso de hablarnos.