Es mucho más difícil poner límites al depender de ella. Si te quedas en casa, por desgracia, te va a tocar aguantar un poco más. Céntrate en encontrar trabajo a medio plazo, pues ser independiente económicamente es lo único que permite establecer límites firmes y claros a los demás y poder exigir ser tratados con respeto y como adultos.
A menudo, el tipo de discusiones o conversaciones son similares. Intenta pensar con antelación cómo contestar a tu madre y hermanos de forma asertiva. Y cuando hagas eso, ¡no te justifiques por lo que haces o no! Cuando nos justificamos, le estamos dando el poder a la otra persona, porque estamos aceptando sus argumentos (a menudo falsos intentando dar donde saben que nos sentimos culpables aunque sea sin razón).