Hola he leído muchas de sus historias y deseo contar lo que me ha pasado.
A finales del año pasado en un chat conocí a un chico, de apariencia robusta, de carácter fuerte, trabajador y de buena conversa. Hubo un clic de inmediato y seguimos en conversaciones por red de mensajería.
Después de casi un mes y más pudimos salir, al conocernos la química surgió luego hubieron citas había gusto y atracción. Pero paralelamente noté su humor sarcástico y en un par de ocasiones en modo broma hizo mofa de mi cuerpo.
Llegó un punto donde vi sus intenciones de tener relaciones íntimas, le pedí tiempo y quería esperar sentirme preparada, me indicó que le había dado señales de querer tener sexo.
Luego de un mal entendido, me pidió dejar la relación allí que yo debía tratar ciertas frustraciones e inseguridades. Yo estuve de acuerdo, no le volví a buscar a pesar de lo que me gustaba.
Pero sorpresa hace un par de meses apareció, cabe aclarar que yo cambié de número y redes casi no uso, pidió disculpas y presentó un cambio de actitud y bastante interés en una «amistad».
Yo ya había gestionado muchas cosas personales y tomado mejor las cosas, ser más reservada y menos confiada. Pero emocionalmente inestable salimos varias veces y las conversas venían, el gusto siempre estuvo, me dijo que le encantaba, que por eso había regresado a buscarme, en persona todo era miel, que me arriesgue, la vida se debe disfrutar.
El problema radica en qué tuvimos sexo y vaya que me gustó, fue genial, me cuidó todo el tiempo y cariñoso, pero fue solo eso ya las conversas comenzaron a decaer, ya no había tanto interés y lo que me dijo es que prefería todo en persona.

Después de dos días me preguntó qué tal la pasé en la intimidad, previamente ni tocó el tema, pero antes me dijo para ser la primera vez juntos no estuvo mal, pero se quedó con ganas y eso suele pasar.
Pero ya eran casi inexistentes las muestras de afecto, aclaro que salíamos cada cierto tiempo, entonces el medio de comunicación era telefónicamente y en la actualidad existen muchos medios.
Pues cuestionaba muchas cosas, si colocaba algún estado lo comentaba, pero si le conversaba sobre mí y mis sentimientos, atendía y le daba vuelta, no sentía verdadero apoyo o interés, un día por un estado me llamó y me preguntó si estaba en drogas por lo que había puesto.
Cuando le pregunté porque disminuyó la comunicación por teléfono me dijo: no le des vueltas, no es tan necesario, todo te lo demuestro cuando nos vemos. Te enfocas solo en eso.
Previamente le indique sino venía con buenas intenciones o un verdadero interés mejor se aleje, porque no quería salir lastimada.
Ayer después de pensarlo, le dije que prefería alejarme pasó porque esas intermitencias no me gustaban y más se sentía un vacío.
Me respondió que sea feliz, que disfrute de la vida, pero que lo bloquee de todos lados para no tener la tentación de volver a escribir de ninguna de las dos partes, que había sido lo mejor que le pasó este año, pero que no logré entender que las cosas eran mejor en vivo y no por mensajes; que él lo había demostrado.
El problema radica que me siento mal, por haberle dado esa segunda entrada a mi vida y por ahora haberle dejado.
No sé si alguna de ustedes le ha pasado, quisiera me dijeron que hicieron.
Quiero evitar repetirlo, ese tipo de patrones.
Gracias por leerme.