Hola chicas! Me encanta este foro, lo sigo desde hace un tiempo y hoy quiero contaros mi historia (de aceptan críticas y opiniones varias)
Hace unos meses me mudé de ciudad por trabajo, cambio de vida radical. El caso es que conocí a alguien en el trabajo, llegó el confinamiento, y empezamos a hablar y hablar y…una cosa lleva a la otra. Pasó el confinamiento y nos liamos (solo besos), al días siguiente me dijo que tenía que hablar muy urgente conmigo, y que es lo que tenía que decirme? Que estaba con alguien y que esto no estaba bien.
La conclusión de la conversación fue: tengo que dejarla porque no estoy bien con ella. Vale, todo bien, seguimos viéndonos hasta que nos acostamos (estaba cantado que iba a pasar!). Pues el chico no tiene otra que soltarme un bombazo justo después de hacerlo, ahí los dos acarameladitos me suelta: estoy casado. Ale, y comételo con patatas.
Cuando conseguí reaccionar empecé a preguntarle y me dijo que se iba a separar y que ya no vivían juntos, bueno vale, bien, me lo creo. Yo un poco empanada porque hablaba en futuro, no en presente. Pues la cosa sigue fluyendo, quedamos varias veces, nos acostamos varias veces, mensajito por aquí, tonteo por allá…hasta que me voy de vacaciones. Una tarde le mando un mensaje cariñoso, en plan, me hubiera gustado pasar más tiempo contigo esta semana, a lo que me contesta que había vuelto pronto esa mañana pero yo ya no estaba (salí antes del trabajo), y que ya nos veríamos a mi vuelta. Pues el siguiente mensaje es: no quiero hacerte más daño, no puedo seguir con esto, estoy casado. Bueno, no pasa nada, le contesto que me parece que no es forma de hacer las cosas, y que debería de sentarse con el mismo y meditar la vida que lleva, y nunca más se supo.

Vuelvo al curro, me evita a toda costa, me bloquea de WhatsApp, un poco caos todo (he de admitir que yo también estaba bastante nerviosa). Como no conseguía hablar con él le mande un mensaje en plan colega, de lo que ha pasado pasado esta pero vamos a mantener buena relación porque nos vemos todos los días, hay más gente con nosotros y no me molan nada los malos rollos, sin rencores ni enfados, pasamos pagina y ya está. No me contesta, pero noto que su actitud cambia y deja de evitarme, volvemos a la ‘normalidad’.
Y aquí viene el remate final. Una mañana, estando en el trabajo, me llama por teléfono SU MUJER, para decirme que es la mujer de X, que le ha enseñado mis mensajes y que estoy malinterpretando las cosas. Que X tiene miedo de que lo denuncie por acoso (ultra fuerte!) porque voy detrás de él y él no me hace caso. Para flipar. Y después me dice que que feo es hacerse eso entre mujeres (como no, los hombres son santos Divinos siempre!). No sé si quería amenazarme, marcar territorio, o sonsacarme información, pero yo calladita que estoy más guapa. Ante esto, esa misma mañana en cuanto lo vi, lo pillé por delante y le dije que me había llamado su mujer y que esperaba que no lo volviera a hacer. Su reacción? Por que le coges el teléfono? Pero tú te crees que yo sabía que era ella! Además desde un número oculto! La rajó un poco (y menos mal que es su mujer y está enamoradisimo!)
Pues nada, ahí se quedó la cosa, como podéis imaginar vuelve a evitarme de nuevo.
Conclusión: yo, mujer, he malinterpretado las señales de un hombre, HOMBRE, con el que he comido, cenado, paseado a la perra y acostado varías veces. Cómo te lo comes? De verdad esto se lo cree alguien?
P.D. Se aceptan comentarios varios ?