Hola chicas! Os voy a contar mi pequeño debate interno y mis demonios queriendo salir, perdonad si se hace largo, me gusta mucho hablar, y escrito, excede más.
Admito ser una persona en la para ciertas cosas soy poco tolerante, me podría escusar en que me encanta leer y la historia,y que soy PAS y guardo rencor que no me corresponde, pero quizás sea una escusa y como dice mi marido, a veces tienes una lengua que si te muerdes te envenenas (yo le doy las gracias como alago, porque lo que soy es sincera y si es cierto, me cuesta ser asertiva al hablar).
El tema de esta historia es la fé, la religión, o la falta de ella. Vengo de una familia en la que se siguieron relativamente las tradiciones (me bautizaron e hice la comunión) pero siempre se tuvo un espíritu muy crítico con el catolicismo (y cualquier otra religión vamos, mi padre siempre decía, prefiero que seas homosexual antes que te cases con alguien religioso), y en ese entonces que la homosexualidad todavía era tabú, me hacía mucha gracia.
Junto con mi hermana me leí el antiguo testamento, y antes de terminarlo de leer las dos presentamos nuestra apostasía, después nos siguió mi hermano y mi padre.
Con el tiempo, mucha lectura histórica y la efervescencia adolescente, cogí una tírria tremenda a la religión, al igual que temas políticos, éticos y demás de la época universitaria.
Ya entrada en edad adulta, este hervor se fue relajando, y soy tolerante (siempre que no me prendan la mecha) con la religión de los demás, voy a las ceremonias tradicionales (entierros, bodas, comuniones…) y cumplo los protocolos sociales de las mismas (lo de las comuniones y regalos caros me parece lo más hipócrita del mundo con el valor del acto, pero ahí estoy con una play5, un iphone que ni yo tengo o el portátil de turno), incluso he acompañado a mi suegra a misa!
Con esto, creo que comprendeis un poco por donde voy y lo que me enerva este tema.
Bueno, pues me emparejé con alguien de una familia tradicional, vamos que van a misa, hay alguna monja en la familia y todo pasa por el calendario eclesiástico…
Mi pareja sabe desde el día que me conoció todo esto, no le gusta, el prefería su boda por el altar, bautizos y ceremonias varias a pesar de que he pisado más la iglesia yo que él en los últimos 10 años.
Como yo disfruto debatir y ellos pretendían picarme, hemos hablando con frecuencia de lo que considero o no hipócrita y de mis no creencia. Ahora, estoy embarazada! Y sin pasar por la iglesia! Y negándome a bautizar al niño!
Mi pareja querría bautizarle, yo no quiero sin tener su opinión madura, pero tras llamarme egoísta le he dicho, que lo haga él, pero que no quiero ser cómplice, que podemos hacerle la fiesta si es lo que quiere, que ya me dirás el significado de ir a tirarle agua encima como excusa para hincharse a marisco y copas media hora después.
El problema es que hace unas semanas, en un evento familiar, sus tías, que deben de considerarse excelentes devotas con el cielo ya ganado (no son unas señoras de rulos si no que están entre los 40-55), aprovecharon que yo atendía a sus hijos (por cierto que no entienden cómo puedo estar embarazada sin estar casada, les he dicho que eso se lo han de explicar sus padres), para meter cizaña a mi marido, diciendole que el bebé se quedaría en el limbo o se iría al infierno, que él debía de marcar mas su autoridad como hombre y no podía permitir que yo tomase estas decisiones a la ligera…
Me imagino que algo escuchó mi cuñado que a la cena me sacó el tema y debatimos un rato, pero ellas, completamente calladas, no abrieron la boca en ningún momento, hablamos del bebé, de nombres, de médicos, pero nada de este tema.
Semanas después, hablando de otros temas, que ellas me preguntaron, me lo contó mi marido, me dijo, ten ojo, que son malas y cizañeras, y quieren saber para meter baza entre todos. Pero me lo dijo cuando ellas ya se habían ido, asegurandose que yo no puedo ya contestar. Y seguramente deba dejarlo correr así, pero es que las vuelvo a ver en 20 días, y cuanto más se acerca la fecha, mas me apetece hablarles, si ya tengo hasta montado el discurso y película en mi cabeza😆, que se resume en pedirles que hablen conmigo si tienen algún problema con mis valores o mi ética, que yo si los tengo con los suyos, que no me parecen muy cristianos precisamente.
