Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Aquella noche no iba a salir, me encontraba fatal, por la mañana había tenido que ir a urgencias del centro de salud porque había pasado toda la noche con fiebre, tosiendo y sin lograr dormir por el malestar, pero Maria, mi amiga del alma, me pidió por favor que fuera, había fiesta de Barceló aquella noche en nuestro pub favorito, (por favoooorrr! ) Aún recuerdo sus manos juntas y la cara de pena que puso para convencerme. Era una chica preciosa, con el pelo largo, castaño y ondulado, esa clase de cabello que parece salido de la peluquería siempre, aunque en realidad estaba recien salida de la ducha, con lo ojos claros y la piel aceitunada, la mas alta de nuestro grupo de amigas.
Así que me tome el antibiótico que me habían recetado, el algidol y nos plantamos en el pub, eso sí, yo sin beber una gota de alcohol porque estaba con la medicación. Me pasé toda la noche a base de Pepsi.

Avanzó la noche y conocí a un chico, empezamos a hablar y en un momento dado dejé a Maria y al resto de amigas y me fui con él a dar una vuelta, cuando volvimos a pub, Maria quería irse a casa, se lo dije a este chico que me miró con pena «ya te vas? Anda quédate un poquito más me pidió.
Le dije que no, que Maria y yo siempre salíamos y volvíamos juntas a casa, vivíamos en el mismo rellano de escalera, nos acompañabamos siempre.
Un amigo suyo se ofreció a acompañar a mi amiga para que yo pudiera quedarme y el chico con el que yo estaba sonrió encantado, Maria pareció conforme cuando el muchacho le dijo que si quería podía llevarla en el coche que tenía aparcado en la calle de atrás.
A mi no me hacia gracia, no les conocíamos de nada, eran de un pueblo perdido de la sierra, pero Maria me convenció, de que no pasaba nada, que yo me quedara con el chaval.
Ella se fue y yo me quedé.
El chico que la llevó en el coche la violó y la mató.
Todavía recuerdo aquella escena, segundo a segundo, buscando algún indicio que hubiese podido preveer lo que ese desalmado le iba a hacer.
Siento mucha culpa, siento vergüenza, porque preferí quedarme en un pub besandone con un desconocido a acompañar a mi amiga y asegurarme de que llegaba bien.
Porque aunque de esto hace más de 20 años, he sido incapaz de contar esta historia a mi nuevo círculo social, porque mi amiga murió por mi culpa, por no estar con ella, por dejar que la llevara un desconocido, por no seguir mi instinto, ese que me dijo que no era buena idea que ese desconocido llevara a Maria a casa.
Siento tanto dolor…
A veces sueño con ella, sueño que nos vamos juntas, que esa noche llegamos ambas a casa y al día siguiente cruzamos el rellano para ver música si en casa de la otra, como cada domingo, otras veces sueño con la Maria adulta, casada y con hijos, otras veces sueño con una Maria adulta, pero sin pareja, una a la que le encanta su libertad, su independencia, otras veces sueño que hacemos un viaje juntas, solas.
Todas esas posibles vidas que hubiese podido tener mi adorada amiga si yo hubiese sido menos egoísta, si hubiese pensado con la cabeza y no con el coño, todas esas vidas se esfumaron porque fui incapaz de pensar en nada que no fuera lo que yo quería.
16 putos años teníamos.
No busco comprensión, se que no tengo perdón, solo necesito soltar todo esto, contar desde el anonimato lo mal que me comporté, lo mala amiga que fui, la clase de monstruo que soy.
Todo fue por mi culpa.