Hace unos meses comenté en otro post que una amiga (Belén) se había vuelto muy pesada y monotemática con el tema bebé desde que se quedó embarazada. Nos sentimos sobrepasadas por el monotema y algo «abandonadas» en el plano amistad, pero tiramos adelante.
Ahora, dentro del grupo hay algunas que ya están buscando bebé, o nos vamos a poner pronto a hacerlo. Pues Belén, cuando la vemos o hablamos por teléfono, nos hace muchos comentarios de cómo tenemos o no que buscarlo, nos hace la cuenta atrás de cuánto queda, nos intenta sonsacar si estamos ya embarazadas o no (por ejemplo está atenta a si te pides una cerveza o no y por qué no te la pides…).
Nos da consejos todo el rato sobre crianza, nos dice que está deseando que seamos madres a ver qué tal nos desenvolvemos y si seguimos viendo la vida como ahora o nos identificamos más con ella, que ahora ya solo es madre 24×7.

Me arrepiento de haber compartido en su momento mis planes de maternidad con ella (y el resto de amigas) por lo pesada que está, cosa que no me ocurre con nadie más…
No sé si decirle algo para pararle un poco los pies, o «pasar» y distanciarme un poco. Hablé con ella un par de veces sobre puntos delicados del impacto de su maternidad en nuestra relación y llegamos a buen puerto, pero al cabo del tiempo vuelve a las andadas. No lo hace a malas y ella me quiere mucho, pero su insistencia resulta abrumadora y no sé si dejarlo correr o qué. A veces pienso que hace ya un par de años que perdí a mi amiga…
¿me contáis vuestras experiencias a ver si me ayudan en algo?
Gracias a todas