Me caso el año que viene y como no ando bien de dinero una amiga me avisó de que hacían una promoción durante un fin de semana en Pronovias y que ponían algunos vestidos en algunas tallas determinadas al 70 % de descuento. Fuimos las dos juntas y claro, te tienes que adaptar a lo que hay en tu talla, por suerte yo llevo una 42, que es una talla bastante estándar, pero no había mucho donde elegir.
Me probé cuatro vestidos y ninguno me mataba, pero había uno que no estaba mal y se quedaba en 490 €, por lo que me ahorraría bastante en una de las cosas más caras de la boda, así que decidí comprarlo.

Ahora que ha pasado un mes, me lo he vuelto a probar en casa y la verdad es que no me pega nada con mi estilo, no me siento reflejada en él ni representa mi forma de ser o de vestir. El vestido es bonito, pero me arrepiento un montón de haberlo comprado y ahora no sé qué hacer.
¿ Me gasto aún más dinero en comprarme un vestido que realmente me guste? ¿ O no es tan importante que el vestido sea perfecto?, porque bonito es.