Hola, gente. He decidido poner este post aquí porque la situación por la que estoy pasando me está generando ansiedad y un poco de miedo, la verdad. Vengo aquí a modo de desahogo. Por desgracia seguro que muchas de vosotras os habréis encontrado en una situación parecida.
Tengo 29 años y trabajo de camarera en un local que ofrece servicio de Glovo en un pueblo no muy grande. Hace unos meses llegó un repartidor nuevo, un hombre que por edad podría ser mi padre. Desde el principio mis compañeros y yo notamos que algo le pasaba. No sé que es concretamente pero digamos que esta persona no sabe relacionarse de forma «normal», se expresa raro, tiene muchos tics. De verdad que no quiero sonar mal ni ofender a nadie sino que me entendáis.
Me considero una persona empática por lo que siempre que venía al local a recoger un pedido me mostraba amable con él. Como veía que le costaba expresarse siempre intentaba facilitarle el trabajo. Pronto empecé a confirmar mi teoría de que tenía algún tipo de trastorno ya que me preguntaba lo mismo siempre que venía, las mismas conversaciones, empezó a insistir mucho en que yo era la más amable de todo el pueblo. De ahí pasó a insultar a mis compañeros diciendo que eran unos maleducados e incluso llegó a llamarles idiotas, imbéciles y demás cuando ellos jamás fueron groseros ni nada por el estilo con este hombre. Yo intentaba sacarle hierro al asunto y no ponerme borde ni nada con él porque estaba en mi trabajo y no quería conflicto ni crear una situación desagradable. Siempre me mantuve correcta con él, le entregaba su pedido y si me preguntaba cualquier cosa le respondía sin más.
Pero ya la cosa se empezó a poner un poco rara cuando cada vez que venía no paraba de decirme lo amable y educada que era y un día hasta me trajo un chupachups. Ahí ya me sentí incómoda de narices pero como sabía que era una persona con algún tipo de trastorno no quería hacerlo sentir mal y lo acepté. A la semana siguiente dos de mis compañeros me vinieron a decir que este señor les había preguntado si yo tenía pareja o estaba casada y, cito textualmente, que «lo más probable es que le eche los perros», que en su variedad de español significa «tirar los tejos». En ese momento me quedé de piedra. Estaba claro que el que yo lo tratase con educación y amabilidad le había hecho pensar cosas que no son ya que JAMÁS hice nada ni le di pie a pensar que estaba interesada en él de ninguna forma.
En este punto yo ya cambié mi forma de actuar con él ya que no quería que la cosa fuese a más. Lo evitaba siempre que podía, le cortaba la conversación, etc. Continuaron los comportamientos raros por su parte, por ejemplo un día apareció en el local fingiendo que tenía un pedido cuando en realidad era de otra repartidora solo para intentar hablar conmigo, a veces se quedaba parado afuera en la esquina de la calle de noche a la hora del cierre y más cosas que no voy a contar porque se me haría eterno el post pero de verdad que cada vez yo me sentía más incómoda e incluso acosada por este señor. Situaciones incluso fuera del trabajo ya que como dije antes el pueblo no es muy grande y me lo encuentro casi todos los días.
La semana pasada ya harta de la situación me armé de valor y me dije a mi misma que tenía que ser clara y poner límites para no sentirme acosada. El martes vino a recoger un pedido y como yo ya llevaba tiempo evitándolo y siendo esquiva me preguntó si estaba molesta con él. Le respondí de forma asertiva y educada que yo estaba en mi puesto de trabajo y que no podía estar hablando siempre con él y que el que yo haya sido siempre amable porque mi carácter es así no significa nada. Se quedó cortado, cogió el pedido y se fue. Me sentí liberada en ese momento. El problema ahora es que no se lo ha tomado nada bien, cuando le tocó volver a buscar un pedido ni me miraba a la cara, se le nota muy molesto. Veo que pasa con frecuencia por delante de mi trabajo, mucho más que antes, cuando por la zona no hay más locales de comida ya que estamos un poco apartados de la zona de restaurantes. Sé que es conflictivo porque tuvo problemas con clientes (por ser borde y hacerles comentarios fuera de lugar como que por qué comían tanto ????) y con otros repartidores de Glovo, se encaró con uno y casi se pegan, incluso la propia plataforma llamó a nuestro local para preguntar por este hombre porque los clientes y los demás locales les estaban poniendo quejas en la app. Esto todo lo sé porque, repito, el pueblo no es tan grande y al final todos nos conocemos, nosotros tenemos repartidor propio y los clientes les cuentan lo sucedido con este señor y tengo varios colegas que trabajan en otros restaurantes y me cuentan que en sus trabajos también hizo cosas raras.

La cuestión es que yo salgo a correr y a caminar casi todos los días sola y a veces voy por zonas un poco menos transitadas y me da miedo que este señor me siga o algo así. No quiero parecer dramática, quizá algunas personas incluso piensen que estoy exagerando pero no me siento segura. El otro día se me antojó pedir comida al Mcdonalds a través de la app de Glovo pero enseguida pensé que por desgracia podría ser el repartidor y solo de pensar que pueda saber donde vivo me da escalofríos.
En fin, solo quería compartir mi situación y cómo me siento. Perdón por el tostón y gracias por leerme. Un beso!