Hola chicas. Es una historia bastante larga, pero espero resumirla bien.
Soy una chica joven, con muchos problemas de autoestima y ansiedad, y dificultad para expresar mis sentimientos. Conocí a un chico y, sorpresivamente, tuvimos una relación de varios años, con el problema en los primeros meses de la muerte de uno de sus padres y depresión por la misma. Pese a eso y con los altibajos típicos de cualquier relación, yo estuve ahí sin quejarme un minuto, pues lo amaba y no era un problema apoyarle en lo que fuese.
Hace relativamente poco decidió poner fin a la relación porque no estoy en mi mejor momento anímico y no consigo remontar, por lo que el trato hacia él y hacia todo el mundo es más frío y distante, además de no conseguir hacer las cosas normales de la vida como sacarme un carnet de conducir. Era el apoyo más grande que he tenido nunca, y gracias a eso, conseguí metas que no pensé que podría conseguirlas.
El mismo día de la ruptura me dijo que estaba conociendo a alguien, que actualmente es su nueva pareja (la cual no sé ni nombre ni cara tiempo después) por lo que supuse que a mí me había olvidado y dejado de querer. Pese a eso, quiere que sigamos siendo amigos.
Lloro todos los días y tengo fuertes crisis de ansiedad porque, aunque yo no pudiera seguir dando el 100% y él sí, lo seguía (y sigo) amando con toda mi alma y no me ha dado la opción de que, con paciencia, haber mejorado y cambiado la relación en los ámbitos que fueran posibles. ¿No dicen que hay que luchar si el amor está ahí?
No seáis muy críticas, por favor. Estoy muy blanda. Gracias por leerme.