Hola.
Hace ahora 4 meses, mi pareja —con la que llevo viviendo 4 años— me contó que en 2022 me fue infiel con una compañera del curro.
Aparte del disgusto obvio por los cuernos, la película que cuenta de esa situación es surrealista. Mal hecho por él, y mal hecho por mí, que también tengo tela.
Os explico:
A finales de 2021, cuando llevábamos apenas 6 meses de convivencia, tuvimos una discusión muy fuerte. Y no se me ocurrió otra cosa (vais a pensar que soy lo peor, porque además no soy una niña… tengo 46) que decirle que le había puesto los cuernos. Eso es absolutamente mentira, nunca le he sido infiel. Pero en el calentón de la discusión le solté eso, quería saber si realmente me quería tanto como para perdonarme algo así o si la relación no iba a llegar a ninguna parte. Se quedó en shock, pero rápidamente me dijo que me perdonaba, que me quería y que siguiéramos juntos.
A partir de ahí, durante un año y pico todo fue genial. Yo no volví a pensar en la mentira que le había contado y él jamás sacó el tema.
Hace 4 meses es cuando me cuenta que en otoño de 2022, aprovechando que yo me iba a otra comunidad a ver a mi familia, se fue a “pasear” por la ciudad. El mismo día que yo me fui…
Según él, le paró en la calle una chica que trabaja con él, pero con la que nunca había hablado ni nada, y que “se le fue la boca” y le dijo que si quería tomarse una cerveza con ella.
Me cuenta que de ahí cada uno se fue por su lado, y que esa misma semana en el curro ella le buscó dos veces para ver si quedaban otra vez a tomar algo más.
Esa semana él y yo estuvimos mal. Yo tenía dudas de si seguir la relación porque echaba de menos a mi familia, que está a 800 km de donde vivimos, y él andaba muy extraño. Según él, muy rallado por aquellos cuernos que le conté, y que cada vez que me iba pensaba que se los estaba poniendo (aunque esto me lo ha contado ahora, no entonces).
Pues quedó con la chica. Me llamó desde la ciudad y me dijo que iba a comer a casa de sus padres. Me pareció raro, porque era sábado, y él siempre va los domingos.
Yo le dije que no le creía, así que se armó una discusión por teléfono enorme, que terminó con él gritándome y apagando su móvil durante 3 horas.
Llamé a su madre y, efectivamente, no había hablado con ella en días. Así que allí no iba.
Fue a ver a la chica esta, a tomarse unas birras en un bar, y luego ella le invitó a subir a su casa.
Según él, la película de terror es que ella le dijo que se sentara en la cama de su habitación y que tomaran allí una cerveza. Al cabo de un rato, ella le dio dos picos (besos) a los que él jura y perjura que no respondió, que se quedó como si nada. Que en ningún momento ella le tocó ni él a ella.
Total, que su delirante historia continúa con que la chica se levantó, bajó la persiana después de los dos picos y se desnudó, mientras le preguntaba si le apetecía hacerlo, y le dio un condón.
Dice que él no contestó, pero que se bajó los pantalones y los calzoncillos hasta los tobillos y no se quitó ni las zapatillas. Que no estaba nada excitado ni erecto, pero que se puso el condón como pudo e intentó penetrarla hasta en 4 ocasiones, pero que no llegó a hacerlo en ninguna.
Que se arrepintió y le dijo que eso era una mierda, que se largaba de allí, que no quería continuar con eso.
Dice que se fue y que la chica ni reaccionó, y que cuando salió de esa casa, ella aún debía estar tumbada en la cama sin saber qué narices había ocurrido.
Dice que nunca volvieron a hablar en el curro, ni él a ella ni ella a él.
Cuando encendió el móvil y me llamó, estaba llorando, que se quería morir, que me quería muchísimo, que por favor no discutiésemos más, que yo era todo para él… etc. Que solo había estado paseando por la ciudad… qué mentiroso.
Y me entero hace 4 meses de esto que hizo. Según él, lo hizo porque estaba despechado por lo que yo le conté, rallado y lleno de rencor. Que la chica no le interesaba lo más mínimo y que su único objetivo era ponerme los cuernos para hacerme un «ojo por ojo».
Evidentemente, cuando me lo contó, le dije que lo mío había sido mentira, que jamás le había sido infiel. No paraba de llorar y decir que si nunca le hubiera dicho eso, él jamás habría hecho algo así. Y que ahora se sentía aún peor, porque no tenía por qué haberse rallado, ya que yo no le fui infiel.
Me lo contó él, porque según sus palabras: “no podía seguir ocultándote eso, aunque me dejaras, pero no quiero seguir con esa carga”.
Y ahora… no sé qué hacer. Él suplica que le perdone y siga con él, pero yo no creo que pueda perdonar algo así.
Me ha destrozado. Jamás hubiera imaginado esto, y sinceramente, me da asco pensar en lo que hizo.
Es que ni me creo su historia rocambolesca. Seguro que se acostó con ella :(
No creo que los cuernos se deban perdonar. ¿Qué pensáis? ¿Le perdonaríais?
¿Os creéis su historia?
Os leo. Un abrazo y gracias por llegar hasta aquí.
