Todo el mundo me avisó, pero fui de lista y pensé que yo tenía la solución para todo. Estaba pasando una muy mala racha económica, debía mucho dinero en cuotas devueltas de financieras y me entró la devolución de la declaración de la renta que por primera vez sobrepasaban los 2000 €.
Podía haber cogido ese dinero para saldar deudas, pero en lugar de eso, pensé que lo ideal era aprender un poco sobre inversión para rentabilizar ese dinero y conseguir más y así liquidar el 100% de las deudas y vivir tranquila. Mi mejor amiga me dijo que no hiciera locuras, que aprovecha ese dinero para negociar la refinanciación de las deudas, pero de verdad que me vi capacitada para por primera vez poder invertir y salir del pozo.
Hice un curso por Internet y me lancé. Como no tenía mucho capital, decidí apostar todo a la misma empresa y una serie de noticias hicieron que cayera en bolsa. No estaba acostumbrada a ese mundo y veía que perdía dinero. Decidí dar una orden de venta que se produjo a un precio inesperado. He perdido prácticamente 75 % del valor inicial entre comisiones y la caída y con lo que queda no puedo ni siquiera empezar a negociar la deuda.
Me siento tonta y frustrada por haber caído y por haber creído que yo era capaz de salir adelante sola.
