Pues eso mismo. Yo la verdad es que quería hacérmelo pero los ateliers que me gustaban estaban lejos y eran excesivamente caros.
Aunque si encontré un atelier en mi ciudad que aunque era algo más caro creo que podría haber hecho el esfuerzo pero el estilo en general de ese atelier no me terminaba de encantar y también mi hermana me quito la idea diciéndome que a ver luego como iba a quedar y que si era muy caro etc
El caso es que fui en dos dias a muchas tiendas y me probé muchos vestidos y al final que si estaban cansadas que si no me iba a gustar ninguno etc
El caso es que elegí el último vestido que me probé. Lo elegí porque me gusto como me quedaba y porque tiene una sobrefalda que se puede quitar y me gusto la idea de llevar dos en uno.
Pero ahora no paro de sacarle pegas. Creo que no es la idea que yo llevaba, que me deje influenciar por opiniones ajenas y por la presión de tienes que elegir uno, y además me caso en julio y lo veo muy tapado de escote y espalda y da un calor que para que. Respecto a los arreglos tampoco se pueden modificar patrones así que… no va a cambiar gran cosa.
En fin, intento relativizar porque es solo un vestido pero estoy triste y no paro de darle vueltas, estoy muy arrepentida de no habermelo hecho tal y como yo quería, pero no se aceptan cambios ni devoluciones y es demasiado el dinero, no puedo hacer otra cosa que llevar ese vestido.
Necesito al menos dejar de darle vueltas y cambiar un poco la actitud. ¿Alguien se ha encontrado con una situación parecida? ¿Algún consejo?
