Os cuento. Hace algo más de un mes empecé a hablar con alguien en Tinder. Somos de la misma ciudad pero el por su trabajo vive la mayor parte del tiempo a 700 km y cuando viene tiene dos hijas con las que como es normal tiene que estar todo el tiempo porque el resto del mes no las ve.
Yo pensaba que al yo ser una persona independiente y me que encanta tener mis espacios lo llevaría “medio bien”, peroooooo que equivocada estaba amigas. Cuando estamos juntos es maravilloso, hace por escaparse para verme e incluso nos hemos podido hacer una escapadita romántica que ha sido increíble. Pero cuando se vuelve a marchar se vuelve frío y distante (ya me avisó que no le gusta mucho el teléfono). Pero claro no es que se haya ido cuando ya teníamos algo, es que estamos intentado tener algo en la distancia y me está resultando muyyyyy duro. Sobre todo porque aún no nos conocemos, nos hemos visto 7 veces y cada vez que se va me asaltan todas la dudas, por no decir que me entra una ansiedad que no sé gestionar. Tampoco quiero hablarlo con él por teléfono pero no vuelve hasta dentro de 20 días. Suelo ser muy intuitiva y no suelo fallar, y este silencio que tiene desde que marchó la última vez no me gusta nada.

En fin, perdonad por el tostón, y lo único que necesito es que me deis opiniones a ver si veo la luz o por el contrario muy a mi pesar corto con todo.
Gracias de antemano. Muakssssssss