Hola a todas, espero que podáis echar algo de luz porque estoy confundida con este tema.
Hace 5 años conocí a un chico, en su momento tuvimos una relación muy tormentosa, idas y venidas, no quiero entrar en detalles por no alargar el post pero la verdad es que su miedo al compromiso le hicieron un novio terrible, aunque no voy a decir que yo fuera la novia perfecta, también tuve lo mío. Como es evidente, mi mejor amiga estuvo ahí al pie del cañón y, como es evidente, no le cae muy allá este chico.
El problema vino cuando, al intentar ser amigos, nos metimos en un rollo de folloamistad bastante extraño pero oye, nos llevamos mejor que nunca, hace casi 2 años que estamos así y la mar de bien, no diré que 0 problemas, pero es un chico al que, como amigo, quiero muchísimo, nos tenemos un montón de cariño y se ha convertido en mi mejor amigo.
Ahora que se acercan las navidades, tengo varios frentes abiertos en fin de año: este chico me invitó a su casa, mi mejor amiga quiere ir con los amigos, y luego mi madre, que no dice nada porque entiende que en fin de año me vaya por ahí, pero que dice que la puerta «está abierta» si quiero pasarlo en casa.
A mí me apetece pasarlo con él, el inconveniente es que estaríamos con su madre a la hora de cenar porque se divorció hace poco y está algo sola. Con mis amigos también me apetece, pero la verdad es que no tengo ganas de salir por ahí y aún menos ganas tengo de estar pendiente de nadie para acostarme, ya que tendría que dormir en casa de mi amiga.
Mi mejor amiga dice que entiende que quiera estar con él, pero que no entiende cómo puedo preferir cenar con mi ex y su madre que estar con los amigos de fiesta, y en el fondo yo también me lo planteo… La realidad es que él lo está pasando un poco mal últimamente, no encuentra trabajo, le han diagnosticado un problema de salud no muy grave pero que requiere medicación constante, y encima parece que no paran de pasarle cosas, en plan de que se le quema la comida, se le escapa el perro, una chica que le cancela la cita a última hora cuando ya estaba arreglado, amigos que se pelean, ya sabéis, tonterías que, cuando se juntan, desaniman a cualquiera.
Entonces, yo sé que no le debo nada, y menos aún con lo mala pareja que fue, pero también pienso que eso es el pasado, que ahora tenemos una amistad muy bonita, y que lo único que le queda en estos meses de mierda que lleva, es pasar el fin de año solo con su madre. Que si voy, pues por lo menos tiene a alguien con quien salir a tomar una cerveza y hablar de algo que no sea el divorcio.
No sé que pensar, me da miedo arrepentirme luego, pero siento que este año mi lugar está con él.
