Hola,
creo que te voy a responder lo mismo que te responderán muchas por aquí que lo hayan hecho. Yo lo he hecho tres veces, a tramos, en distintos veranos de mi vida.
Lo primero que te diré es que el Camino es una experiencia de encuentro con una misma y para ello es imprescindible la soledad o, por lo menos, que estés más tiempo sola que acompañada, o que camines en silencio aunque sea con gente que te acompañe. En el Camino una siempre está sola.
Lo segundo es que vas a conocer a mucha gente, si es lo que quieres, cada día, en cada hospital donde duermas o en cada parada. Si lo que quieres es andar acompañada, jamás te va a faltar compañía. Es posible que te pase lo contrario, que te eches compañeras y compañeros a los que luego no sepas cómo decirles que quieres continuar sola.
Lo tercero es que es muy, muy difícil que pases por tramos que estén tan despoblados (estoy pensando en Castilla, por ejemplo) que no tengas a una persona que, si gritas, no te vaya a oír. Las historias que circulan de agresiones, etc. son insignificantes en relación al número de peregrinos que pasan cada año por esos caminos.
Y lo último: si lo que vas a hacer, como hacen muchos, es el último tramo, los últimos tres días desde Sarria a Santiago, que es algo que no te recomiendo, lo que te vas a encontrar es una auténtica multitud de gente andando. No vas a estar sola, todo lo contrario, vas a estar en una especie de hilera interminable de grupos de gente, tanta gente que hasta vas a tener problemas para apartarte un poco y buscar un sitio oculto para mear :-))))
Yo te recomiendo que empieces en un sitio como Logroño, Burgos, León… que puedas ir en tren hasta allí, que lo pruebes unos días y, si te gusta, sigas el verano que viene donde lo dejaste.
Y sí, por supuesto, sola. Te aseguro que no te faltará compañía, si la quieres, y que incluso puedes hacer buenas amistades.
El camino nos ha cambiado la vida a muchas.
Buen camino.