Me he quedado sorprendida dos veces, la primera cuando me enteré que se casaba y no me invitó, somos amigas desde que éramos niñas y aunque es verdad que nos hemos distanciado un poco, no me esperaba que no me invitase. Ya lo tenía asumido y ahora de repente me llama y me dice que me invita a su boda que es dentro de tres semanas. Yo no he sabido reaccionar por teléfono porque estaba alucinando con la llamada y le he dicho que tenía que mirar si en esas fechas estaba o no porque tenía un viaje y no recordaba exactamente si coincidía. Ha sido una excusa por no decirle que me parecía fatal que me lo dijera a falta de tres semanas.
En mi opinión, alguien se le ha caído en el último momento y quiere que yo sea sustituta, pero sinceramente me sienta mal que no me lo dijera en su momento y que me lo diga ahora con tan corto plazo.
¿Debería dejar a un lado esta mala sensación que tengo y decirle que sí voy o le digo que finalmente no puedo, pero le deseo mucha suerte?
