Hola chicxs.
Siempre leo el foro y hoy vengo a pedir vuestra opinión.
Llevo 3 años con mi chico, viviendo con él desde el primer día ya que yo soy de otra parte del país. Cogí un billete de ida y vuelta para pasar su cumpleaños con él ya que estaba solo en casa y tuve que anular la vuelta. Estamos enamorados y somos felices. (O eso creo)
Pero he descubierto que me engaña. (No es lo qué pensáis, surrealista aviso)
Me dice que se va a trabajar y no duró ni la primera semana.
Después de muchas entrevistas y cero resultados mi suegra y yo decidimos motivarle para que retomara sus estudios.
Yo trabajo haciendo eventos y aunque no trabajo todos los días me permite tener mis ahorros y estudiar.
Después de muchas charlas de motivación conseguimos que hiciera un módulo de electricidad ya que nos dijo que eso le gustaba. Sacó muy buenas notas y mi suegra le consiguió trabajo con un amigo suyo.

Los 3 primeros días nos contaba muchas anécdotas y después todo eran días malos y de mucho trabajo. Le pregunté si había dejado de gustarle el trabajo, si había pasado algo a lo que él respondió que no, que estaba cansado y no insistí. La semana siguiente mientras él estaba en la ducha le llamó su jefe por teléfono y respondí. Me preguntó cómo se encontraba y como llegó a casa con dolor de cabeza le dije que se había tomado un paracetamol y que para el día siguiente estaría mejor.
Cuándo se lo conté a él insistió mucho en la conversación pero nada más. Pasaron las semanas, preguntábamos qué tal y de vez en cuando nos contaba una anécdota pero casi siempre eran días malos. Hasta que pasamos al mes siguiente, debía haber cobrado su primera nómina y por más que le preguntábamos nos decía que aún no había cobrado. Una mañana que estaba en casa llamó el jefe, preguntaba por él y le dije que yo pensaba que estaba trabajando. Me dijo que no, que fue los 3 primeros días y que ya no apareció más. Que iba a despedirle y que solo le pagaría las horas de esos días y por respeto a mi suegra. Le dije que lo sentía mucho y corté la llamada.
Un mes…
¿por qué? ¿Por que no va a trabajar? ¿Por que nos dice que si lo hace? ¿Dónde va? ¿Que hace durante todo el día?
Le esperé toda la tarde, y cuando llegó le pregunté cómo había ido el día. Me respondió que había ido bien, como todos, que estaba cansado. Se metió en la ducha y me metí tras él, me contó una “anécdota”.
Como cada noche le pregunté que le hacía de almuerzo para el día siguiente y le ayude a preparar su mochila. En la cama tumbados le pregunté si estaba bien, si le gustaba el trabajo a lo que se limitó a decir que si.
Me desperté con él, le preparé el café y nos despedimos en la puerta.
Le seguí.
Sé que está mal, pero necesitaba verlo con mis propios ojos.
No se enteró en ningún momento de que le seguía hasta que llegó “a su oficina”.
Cuándo salí por la puerta del metro pensé en volverme a casa pero había llegado tan lejos que debía acabar con el misterio.
Estaba tumbado en un banco del parque, su mochila a modo de almohada, los cascos en las orejas.
Me senté a sus pies y de forma calmada le pedí explicaciones. Me dijo que esos 3 días habían sido muy duros, que el tercero el jefe le pegó la bronca y que no iba a tolerar que le trataran así. Le pregunté por qué no nos lo dijo, que por qué nos mintió y dijo que parecíamos felices porque al fin tenía trabajo. Volvimos a casa antes de la hora de comer.
Han pasado varias semanas, estoy teniendo mucho trabajo pero además estoy muy rayada con toda la mentira que trazó. He pensado en volverme a casa con mis padres, porque no confío en que sea capaz de trabajar o de labrarse un futuro además de que si consiguió tenernos engañadas un mes a su madre y a mi que clase de mentiras me esperan? Habrán habido más? En fin.. siento el tostón.. pero me parece todo tan surrealista que debía desahogarme. Gracias por leerme.