Me he quedado impactada con tus palabras.¡Es exactamente lo que me pasó a mí! Estuve llorando y con ansiedad durante el primer mes de mi independencia con mi pareja. Me metía en foros como estos para comprobar si estaba loca o si había personas que habían pasado por lo mismo que yo. Mi entorno me daba consejos y me decían lo mismo que todas te estamos diciendo aquí, que todo pasará, que es un gran cambio, etc., pero, ¿sabes una cosa? Al final, eres tú la que tienes que creerte que esto solo es una racha y que acabará pasando. Porque va a pasar. Lo que estás sintiendo ahora mismo es una mezcla de sentimientos: incertidumbre, miedo, felicidad, añoranza… Creo que este cambio ha sido un punto de inflexión en mi vida y me ha hecho ver las cosas de otra manera,además de madurar. Creo que de aquí sales reforzada y conociéndote mucho mejor. Vas a seguir llorando un buen tiempo (el que sea necesario), así que permítete estar triste, no ocultes cómo te siente, pero también es importante que no dejes que esto te pueda. Sigue con las rutinas a las que estabas acostumbrada fuera de casa, sal con tu pareja por ahí, haz deporte, dedícate tiempo… Al final, tarde o temprano, tu rutina será esta nueva rutina y te acostumbrarás a vivir fuera del entorno de tus padres. Y, créeme cuando te digo que vas a agradecer haberte independizado. Al principio solo comparas tu nueva vida con la anterior pero salir de casa de tus padres te abre las puertas a la libertad. Llevo más de 7 meses independizada y estoy feliz, pero no sabes lo mal que lo pasé. Era un cadáver viviente. Un día, no recuerdo cual, dejé de llorar, otro día dejé de agobiarme, otro empecé a decorar el piso a nuestro gusto, otro hice una fiesta, otro… Y así hasta hoy. Y lo mismo te pasará a ti. Lo importante es que no te compares con nadie, que no te juzgues, que no te reproches nada. Que levante la mano quien no haya pasado por baches en su vida!!!! Ánimo, porque todo pasa… Y si un día te das cuenta de que ya no quieres seguir viviendo con tu pareja, también tiene solución. No habrá sido para nada un error, sino una experiencia más. Por suerte, todo menos la muerta puede rectificarse.