Buenas, lo primero, lamento tú pérdida.
Te explico mi situación, mi madre murió a mis 16 y mi padre a los 27.
Entiendo perfectamente cómo te sientes ahora. Mi padre el día antes de morir fue al médico y le mandaron a casa con un voltarén por una contractura (cuando lo que tenía era un infarto y los médicos no lo detectaron). Él no vivía en mi ciudad, y el día que murió iba de camino a verle y se negó a ir al médico hasta que yo fuera con él. A mitad de camino me llamaron que había muerto. Siempre me he preguntado qué hubiera pasado si hubiera llegado antes, si ese día no hubiera ido a trabajar y hubiera cogido ese maldito tren antes. Ninguno de estos pensamientos me ha ayudado para nada, al revés. A veces hay que asumir que las cosas pasan por mucho que nos duela.
A mí me pasó igual que a ti, cuando murió mi madre pensé que no iba a ser feliz nunca más, y luego cuando vino lo de mi padre fue horrible.
Pero te digo, es completamente normal cómo te sientes, pero intenta tener un duelo sano y constructivo y eso se consigue con terapia. Yo comencé a ir a la semana siguiente de morir mi padre. No entiendo muy bien porqué dices que tienes que esperar. Yo te animo a que vayas lo antes posible. A mí me ayudó mucho.
Mucho ánimo y mucha fuerza para estos momentos difíciles.