Puede sonar a cuento, o a historia de terror, pero os juro que es muy real. Esta pesadilla tiene dos partes, la de mi hermana y la mía, una puta locura como podréis comprobar.
Hace tan solo unos meses que descubrimos que mi hermana pequeña (tiene 25 años) estaba metida hasta las cejas en una secta. Ella siempre ha sido una chica muy tranquila, muy tímida… y llevaba unos meses que apenas paraba en casa, cuando lo hacía se encerraba en su cuarto y casi no se comunicaba con nosotros.
Resulta que la pobre mujer dio con unos chicos en un curso que la invitaron a una asociación, y esa supuesta asociación era una secta lava-cerebros y saca-cuartos. Poco a poco su cuenta del banco fue bajando, y eso fue lo que asustó a mis padres, que ella un día les dijo claramente que necesitaba 2000 euros para un trabajo. Empezaron a investigar, y bueno, no os imagináis qué movida.
Yo esto lo viví con muchísima pena hacia mi hermana, porque la pobre al final fue captada por ser una persona vulnerable, no por otra cosa. Lógicamente, han denunciado a esta ‘asociación’ y el asunto está en manos de la justicia.
La segunda parte es la que realmente me afecta a mí. Tenía planeado casarme con mi chico en junio del próximo año. Ya teníamos cerrado restaurante, iglesia… bueno, una serie de detalles importantes. Pues el otro día mi madre me dijo que quería verme para darme una parte del dinero que ellos quieren poner para la boda (se empeñaron en hacerlo a la antigua usanza y quieren pagar casi todo). El mismo día que íbamos a quedar me llama asustadísima, que no encuentra los 20000 euros que me quería dar. Que los tenía en casa guardados en la caja fuerte y que no están.
Salgo corriendo a su casa, y ella había puesto todo patas arriba por si ese dinero estaba en otra parte. Nada, no encontramos nada. Al cabo de un rato entró mi hermana por la puerta y nos preguntó que qué pasaba allí. Se le puso una cara… Después de un rato nos confesó que ella había robado ese dinero. En serio, entiendo que ella haya pasado por un problema tan gordo, pero en cierta parte también llegué a culparla.
Ahora mismo mi chico y yo tenemos la boda paralizada. Contábamos con ese dinero y no sabemos si seguir adelante pidiendo un préstamo o dejarlo para más adelante y ahorrar para poder pagarla nosotros. Qué marrón chicas.