A ver, a mí es que me han dicho que tengo que dejar de buscar pareja por un tiempo por estos motivos. Yo la verdad es que no sé qué pensar porque me gustaría encontrar algo sano y bonito. Tengo 33 años y siempre he querido pareja pero no quiero hijos. También resulta que me gusta el arte. Cuando voy a museos, la verdad es que siempre me pierdo en ellos y puedo tirarme horas. Hay gente que me acompaña y ve las salas rápido, por lo que siempre me tienen que esperar. Por ese motivo, en ocasiones me doy un poco de prisa para que no esperen tanto. Por lo que, prefiero ir sola o con alguien que se entretenga en los museos tanto como yo. Pues con una pareja, lo mismo. Tampoco busco a un académico ni nada por el estilo. Ya estuve con dos y acabábamos tirándonos de los pelos.
Para otras actividades que me apasionan, pasa lo mismo. Al final, estoy muy acostumbrada a ir a mi bola. Otra cuestión es que me gustan los planes tranquilos, pero no quiero estar siempre haciendo planes tranquilos. Algunos sábados, quedo con gente alternativa con la que me siento cómoda. Algunos son artistas, otros son músicos. Pero yo no fumo ni bebo. Y si hablamos de drogas, menos todavía. Prefiero que mi pareja lleve más o menos ese estilo. No me importa si fuma o bebe, pero que no llegue a los excesos. Por otro lado, entiendo que no a todo el mundo le gusta estar con gente alternativa, por lo que si llego a tener pareja, si no le gusta, iré sola, como siempre hago. No pretendo que mi pareja me acompañe siempre a todos mis planes, sino mantener algo sano y buscar un equilibrio con nuestro tiempo. Por otro lado, soy una persona a la que le gusta mostrar su intensidad con los sentimientos, y no me gustaría estar con alguien que se espante de eso. Y a la hora de viajar, tampoco me gustaría viajar con cualquiera. Es que resulta que estoy muy acostumbrada a viajar sola. Por ejemplo, una vez tuve que viajar con mis amigos, y uno quería dormir y otro quería salir de fiesta toda la noche. Aunque al final, conseguimos buscar un equilibrio, no me gusta ni un extremo ni otro. Pues si llego a tener pareja, me pasaría lo mismo. Y si un viaje lo trasladamos a una convivencia en pareja, la cosa no cambiaría.
En mi última cita, me pasó que me dio un poco de pereza tener a alguien pegado a mí tanto tiempo. La verdad es que el chico no me gustaba. Pero no sé si también fue por otro motivo.
Con mi grupo alternativo, estoy muy cómoda y nos tenemos mucho cariño.
Con otras personas que no pertenecen a ese grupo, también estoy muy bien. Pero no puedo estar siempre haciendo los planes que a ellos le gustan porque echo de menos lo que hago con el otro grupo. Yo me encuentro en una especie de punto medio entre los dos.
Y por último, cuando alguien me ha gustado, me he entregado al 100%. Y sentir, siento profundamente. Pero claro, la última vez que tuve pareja de verdad fue hace 5 años, y en ese momento, no era tan independiente como ahora. Digamos que estaba en transición.