Mi exnovio es el mayor capullo que existe. Hace un mes me preparó una fiesta por mi cumpleaños que fue realmente increíble. Todo fue sorpresa y se lo curró muchísimo. Invitó a mis amigos y familiares y todos fliparon por lo detallista que fue.
Por si eso no fuera suficiente, me regaló un viaje para irnos en el puente a ver los mercadillos navideños en Múnich porque sabía que era uno de mis sueños. Todo fue perfecto y maravilloso y al volver a casa me suelta que lo quiere dejar.
Os juro que creía que era broma, era imposible después de todo lo que habíamos vivido en las últimas semanas, pero no, no era broma. Comenzó a recoger parte de sus cosas y se largó.
He intentado que me explique qué fue lo que ocurrió y lo único que he conseguido averiguar es que ya tenía la decisión tomada antes de la fiesta y del viaje, pero como ya tenía todo organizado y pagado no lo quiso perder.
Me siento estafada, estúpida y muy dolida.
