Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
No me arrepiento de haberme operado. Quiero dejarlo claro desde el principio porque si no esto va a sonar a un alegato en contra de las operaciones y no lo es. Cada una con su cuerpo, cada una con sus decisiones, y la mía fue meditada, informada y absolutamente libre. Así que no va por ahí.
Va por otra cosa. Va por algo que no encontré en ninguna de las páginas que leí antes de operarme, ni en ningún testimonio, ni en ninguna consulta con el cirujano, que por otra parte fue estupendo en todo lo relacionado con el procedimiento médico.
Nadie me dijo que podría tardar tanto en sentirlas como mías.
Llevo catorce meses desde la operación. Las cicatrices están bien, el resultado estético es exactamente lo que buscaba, todo el mundo que sabe lo que me hice dice que quedaron genial. Y yo las miro y pienso: sí, son bonitas. Son exactamente lo que pedí. Y luego las toco y hay algo que no termina de cuadrar, como cuando dices una palabra muchas veces seguidas y de repente deja de sonar a nada.
La sensación táctil cambió. Eso lo sabía, me lo explicaron, estaba en el consentimiento informado. Lo que no estaba en el consentimiento informado era cómo iba a sentirme emocionalmente al tocarlas y notar que la respuesta de mi cuerpo no es la misma. Que donde antes había una conexión directa, inmediata, ahora hay como un retardo. O a veces ninguna respuesta. O una respuesta que no reconozco como mía.
Ahora es como si las estuviera mirando desde fuera. Como si fueran muy bonitas pero no del todo mías todavía.
Me preparé para el dolor postoperatorio, para las semanas de reposo, para los revisiones, para el resultado final. No me preparé para este duelo tan extraño, el duelo por una sensación que quizás vuelva, quizás no vuelva igual, y mientras tanto simplemente no está.
¿Alguien ha pasado por algo parecido? No solo con esto, sino con cualquier cambio en el cuerpo que hayas elegido tú y que aun así haya necesitado un tiempo de adaptación que nadie te anunció. Me ayudaría mucho saber que este limbo tiene salida. Gracias amigas.
