Me siento estúpida y utilizada, pero en ese momento no me pareció una mala idea. Mi novio me pidió que cogiera un préstamo a mi nombre para comprarse un coche porque a él no se lo concedían porque ya tenía otros préstamos. El coche era una necesidad, ya que de lo contrario no podía ir al trabajo. Como yo no tenía ningún préstamo, y si tengo un trabajo estable, me lo concedieron al momento. Recuerdo al director del banco mirándome con intranquilidad y diciéndome que el coche lo pusiera a mi nombre, por lo que pudiera pasar en el futuro. En ese momento, me pareció que estaba fuera de lugar, pero cuando le dije a mis padres lo que iba a hacer, ellos también me dijeron que el coche se ponía mi nombre o si no que no lo comprara.
Todo esto supuso un problema entre nosotros, porque él no entendía la desconfianza, pero al final tuvo que pasar por el aro, porque de lo contrario, no compraba el coche.
Eso fue lo único que hice bien, porque si no lo hubiera hecho así, encima él ahora tendría un coche nuevo y yo la deuda que tendría que pagar a cinco años.
Desde ese día, las cosas fueron de mal, en peor entre nosotros, porque él me acusaba de no haber confiado en él, y apenas tardó tres meses en dejarme tirada y pretendía llevarse el coche, pero le dije que ni hablar, que me lo comprara, pagando lo que quedaba de deuda o que yo me quedaba el coche, a pesar de que no conduzco. Al final se largó y yo me quedé con el puñetero coche que tengo que pagar cada mes. He sido una estúpida y una confiada y esto me va a pasar factura para futuras relaciones, porque nunca me esperaba que él me hiciera algo así.
