Hace un mes que me quedé en paro de la noche a la mañana. Las cosas no iban bien en el trabajo y al final optaron por un despido masivo. Yo vivo con mis padres y estaba ahorrando para poder dar la entrada para un piso en cuanto pudiera, pero visto está que no va a poder ser así.
Desde entonces estoy viviendo un autentico infierno en mi casa. Mis padres justo se jubilaron en el mes de Abril y desde entonces están siempre metidos en casa. Ya la cosa estaba tensa antes de que me despidieran, pues antes a penas nos veíamos y yo estaba acostumbrada a hacer mis cosas a mi manera y tener mis rutinas. Ahora al estar ellos siempre en casa hay que hacerlo todo a su manera y si no todo son gritos y peleas.
Pues desde que no trabajo todo esto ha ido a peor. Se dedican a organizarme la vida, pretenden decidir cuando salgo y cuando no, me preguntan que cuanto dinero tengo y se molestan si salgo un día puntual a tomar algo con amigos. Todo el santo día me están recordando que no trabajo y me hacen sentirme una inútil cuando me he pasado currando desde los 19 años (tengo 27 ahora) y esta ha sido la primera vez en toda mi vida que he pedido el paro.
Me presionan para que me meta a trabajar en cualquier cosa, cuando estoy buscando algo del campo que he estudiado y de hecho busco bastante trabajo. No soportan verme hacer nada de ocio pues para ellos estoy perdiendo el tiempo cuando podría estar buscando trabajo o limpiando. Esa es otra, me tienen limpiando las 24 horas del día, aunque no haya nada sucio y así no estoy parada, y si me quejo pues broncas y gritos por todas partes, insultos e incluso amenazas de llegar a las manos como no espabile pronto. Mi madre sobre todo es la que más se ceba conmigo. No se ni cuantas veces dice mi nombre por día, pero es que de verdad que tengo su vocecilla metida en la cabeza y cada vez que la oigo me hierve la sangre.
Literalmente que no hay ni 5 minutos de paz. Me dedico a hacer las cosas que me gustan por la noche, pasadas las 12 porque como ya se han acostado no me van a dar por culo. Este ritmo de vida es agotador, me siento muy cansada física y emocionalmente con este constante machaqueo. He intentado hablar con ellos muchas veces pero es como hablarle a las paredes, pues siguen en sus trece de que no soy una persona de provecho.