Antes de nada agradeceros el trabajo tan impresionante qué hacéis y por leerme. Intentaré ser breve.
Hace 2 semanas decidí dejar a mi pareja con el que llevo 10 años. En estos años ha sido el que me ha apoyado en todos mis proyectos y en mis momentos malos. Pero desde hace 2 años la cosa va realmente mal. Nos hemos vuelto unos amargados y lo que antes nos gustaba de la otra persona nos provoca rechazo. Le parece mal si le pido o le doy un beso me llama pesada, no quiere hablar conmigo de los sentimientos o de los que nos pasa. Le llegue a ofrecer ir a terapia de pareja pero siempre lo rechazó, hasta ahora que he conseguido piso y me voy a ir. La idea es darnos un tiempo, pero veo que ya perdió las ganas de internar que todo vuelva a ser como antes, que no quiere luchar. Solo se dedica a decirme que no querrá a nadie más o que todo el mundo me va a apoyar a mí y se va a quedar solo. La situación me está superando, porque la idea de abandonarlo me provoca ansiedad y solo hago llorar. He llegado a tener ideas bastante oscuras que me nublan el juicio. Supongo qué irme será bueno para mí pero pensar en que él se va a quedar solo me duele más de lo que pensaba. No sé si es culpabilidad por abandonarlo o miedo a empezar de nuevo con 28 años. Quiero volver a ser la payasa que era antes, que disfrutaba de las pequeñas cosas y reía con ganas, sin miedo a que me reproche que me río de tonterías, no quiero sentirme juzgada y sobretodo ser feliz. No sé qué hacer… Si irme y darle el tiempo que hablamos o directamente decirle a Dios, aunque esto me duela tanto.