Llevo 3 semanas más o menos de baja en casa de mis padres.
Estoy de baja por un esguince y como en mi trabajo me paso 8 horas de pie pues es lo que me toca.
El tema es que quiero bajarme un poco de la vida mientras estoy así. Me he venido al pueblo a casa de mis padres y estoy con ellos ta cual como cuando era niña y, sinceramente, me apetecía.
Estoy tirada todo el día pero estoy con ellos. A mis amigas se lo he dicho, les he dicho que aprovecharía para desconectar, que iba que iba a desconectar el móvil que total estando en casa con mis padres no iba a haber una emergencia telefónica, vamos.
El móvil lo tengo encendido por si me llaman del médico pero no me apetece hablar con mis amigos. No sé porqué porque son excelentes, pero últimamente siento que no me divierto con ellas, me siento una espectadora oyendo sus anécdotas pero hace tiempo que no me río estando con ellas, no sé sí me explico. Yo también he dejado de contar mis cosas porque a una parece que ni fu ni fa, sí se alegra y te anima pero está seguido preguntando si ya le toca contar a ella y eso no me gusta.
La otra es más hermética que el muralla china y no cuenta nada sino que su tema es contar lo que le pasa a lo largo del día, se levanta para de camino a desayunar, atendió a este cliente que le contó esto, al otro que le contó lo otro, paró en la farmacia y le contaron que tal y luego aspiró la casa, FIN.
Y me aburro un montón. Noto en este tiempo que, aunque me escriben todos los días no me apetece contestarles y tampoco me apetece verlas.
Me siento fatal porque noto que soy yo el problema y no ellas, que me ha consumido la monotonía y lo que más rabia me da, es que a otras amigas más recientes sí tengo ganas de verlas.
Pues nada, solo me quería desahogar.
P.D + de 40