Os cuento. Hace unos años me gradué en una carrera sin muchas salidas laborales. Y como mucha otra gente, donde menos te lo esperas encontré un nuevo futuro laboral en una cosa totalmente distinta a la mía.
Digamos que un verano comencé a cubrir bajas en un negocio familiar relacionado con la educación.
Yo soy muy amiga del jefe desde hace años, el caso es que como amigos, le cubrí las espaldas porque me necesitaba. Un día me dijo que me sacase la titulación para poder trabajar con él de profesora. Acepté porque estaba desesperada por no encontrar de lo mío y mientras yo estudiaba cubría una media jornada de recepcionista.
El caso, es que me hice bastante amiga de la otra recepcionista que tenía también contratada. Las dos tenemos la misma edad, pero una vida muy distinta, ella tiene una hija pequeña y muchos dramas familiares.

Yo a mi jefe siempre le he dicho que aunque yo me sacase la titulación que porfavor no prescindiese de ella, pues yo no tengo cargas y no me importa tener que salir fuera «aunque eso suponga joderme yo».
La cosa, es que en el negocio sobra gente, yo tengo la titulación y ella lleva tiempo haciendo aguas en su trabajo. Yo la intento defender pero a veces es que ya no puedo porque la lia mucho.
Ella es cierto que ese trabajo lo compagina con otro, pero eso no quita que se ha quedado si esa media jornada.
Hace unos días la despidió pese a mi oposición, y yo me siento fatal, porque he comido en su casa, con su hija hemos estado unidas y ahora siento que le he quitado lo poco que tenía. Pero también pienso que es una decisión de un empresario y que yo no puedo hacer nada, de hecho él me ha dicho que si yo lo rechazo buscará a otra persona.
Así que estoy entre la espada y la pared. Porque el jefe es mi amigo y quiere que esté en su empresa pero a ella le tengo mucho cariño y más pena por su hija.
¿Creéis que al menos le debo una conversación a ella?
Qué difícil todo, y que mal me siento. A veces pienso que si encontrase de lo mío nada de esto hubiera pasado..