Hola.
Te explico mi caso: 1.55 y 45 kilos, creo (no me peso casi nunca porque me dan igual los números y el aspecto físico, con estar sana me vale). Soy la que, aunque tiene pecho y curvas, parezco pequeña en comparación con mis amigas. Lo de lugar no va conmigo, y ser sexy tampoco. Siempre he sido la amiga borde o la amiga simpática, según de bien o de mal me cayese la otra persona, pero nunca he suscitado interés. Lo de ir sexy tampoco va conmigo, primero porque me veo disfrazada y ridícula y no me aporta seguridad ir así, me puede causar diversión, como cuando juego a ser concursante de RuPaul’s Drag Race.
Me di cuenta de que ser sexy (socialmente sexy) no me va, ni se me da bien.
Lo que me estoy dando cuenta es de cuando estoy siendo yo misma, más cómoda, fuerte y segura me siento, es cuando más me observa la gente, más me miran o cosas me dicen (Cosa que odio, en realidad) en mi caso es cuando voy a correr o de hacer deporte, esa energia positiboa y subidón de autoestima por haber sido capaz de salir de casa y esforzarme por y para mí misma me hace sentir imparable, fuerte e incluso mi postura corporal muestra seguridad y determinación. Por ello, he llegado a la conclusion de que no es lo que llevo, cómo luzco o qué aparento, sino como me siento y qué proyecto.
Creo que el tiempo te ayudará a encontrar tu fuerza. Búscala, no es fácil. Pero cuando descubras tu potencial, tu punto fuerte (en cuanto a algo que te hace sentir segura) creo que te verás con seguridad y, sin duda alguna, no hay nada más sexy que una persona queriendo y aparentando comerse el mundo a cada paso.
Nilly