Buenas, chicas.
La verdad es que abro el tema como desahogo, porque ya he comprobado que no tengo remedio (y sí, he ido a terapia).
Soy una persona que siempre, SIEMPRE me pongo en lo peor.
Por ejemplo: Mi marido tarda 10 minutos más en volver del trabajo.
Lo que una persona normal piensa: Hay tráfico. Se ha entretenido hablando con alguien…
Lo que pienso yo: Ha tenido un accidente con el coche y se ha matado. Me dedico a esperar la llamada de la policía.
Pero lo peor ha llegado con la maternidad. Mi hijo tiene 3 años y son 3 años de autotortura.
Hasta que no cumplió un año, prácticamente no dormía obsesionada con la muerte súbita del lactante.
Cuando se tiene que quedar con su abuela cuando trabajo, miro constantemente el móvil temiendo un accidente doméstico.
Y lo peor llega cuando se pone enfermo.
Cuando tiene un resfriado, estoy convencida de que va a derivar en una neumonía grave.
Cualquier pequeña destemplanza, veo signos de enfermedades graves.
Me paso la vida mirando su cuerpo en busca de petequias o manchas en la piel por si me pierdo algún signo de enfermedad grave.
Mi cabeza está constantemente pensando en meningitis, leucemia, tumores cerebrales…
Tengo un familiar que es médico al que tengo acosado (afortunadamente es una persona maravillosa que me dice que lo contacte siempre que lo necesite).
Lo peor de todo es que sé que al final voy a acabar transmitiendo todo esto a mi hijo y no quiero.
Sé que no tengo solución, pero gracias por aguantar el tostón.
