Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola chicas, vengo a contaros una historia de una mujer a la cual aprecio y no sé si debería ofrecer mi ayuda.
Conozco a Alicia desde el instituto, somos del mismo barrio. Por motivos que son muy largos de explicar, nos perdimos la pista durante algunos años. Desde la pandemia volví a mi barrio y cuando matriculé a mis hijos en la escuela volví a coincidir con ella. De hecho, las dos formamos parte de la AMPA del colegio. Alicia y yo tenemos hijos de la misma edad, con lo cual a veces nos vemos en el parque o coincidimos en las actividades del centro. Alicia es una mujer de clase obrera, al igual que yo, no vamos sobradas de dinero y no nos podemos permitir grandes lujos.
Sospeché que algo pasaba con Alicia hace unos meses, en una reunión de la AMPA. Normalmente nos tomamos un café y cada una paga lo suyo. De repente empecé a notar que Alicia ostentaba un poco de su mejoría económica, empezaba a llevar ropa nueva y a pagar la cuenta. Me pareció muy raro porque Alicia seguía cobrando el ingreso mínimo vital y no parecía haber encontrado un buen trabajo. En el cumpleaños de mi hijo apareció en casa con un regalo bastante costoso que ni yo podía permitirme, lo cierto es que me molestó un poco aquello. Al finalizar la fiesta le pregunté directamente a qué se debían tantas compras y me confesó que tenía un perfil en Only Fans y que tenía mucho éxito entre los hombres mayores. Aquello me sorprendió bastante pero, como no soy dada a juzgar, tampoco le di mucha más importancia. Al final que te paguen por sacarte unas fotos de pies pues me parecía un juego, o una broma.
Cuando pasaron un par de semanas, Alicia me invitó a tomar un café en el pueblo, hablamos un poco y me pidió que la acompañara a hacer unos recados. De repente me vi con ella en un chino comprando máscaras, pelucas y disfraces. Inocente de mí le pregunté ¿Para qué necesitas estas cosas? Y volvió a explicarme que tenía ese perfil, echó mano a su teléfono y empezó a mostrarme fotografías pornográficas de ella en casa sin ningún tipo de pudor. Me resultó muy molesto que en el fondo apareciesen las cajas de juguetes de sus hijas. Ese día volví a casa con la sensación de que Alicia necesitaba un trabajo y que estaba haciendo esas cosas por necesidad.
No sé cómo explicar el cambio de comportamiento tan grande que ha tenido Alicia. No solamente trata de ostentar con los regalos que hace, las marcas que lleva o las salidas a comer a restaurantes, si no que su conducta está hipersexualizada. Su forma de vestir es provocativa e inadecuada, su lenguaje, su forma de relacionarse con el mundo. Este verano empezó a utilizar ropa de niña, faldas cortas con tablas, top cortos, trenzas, gomas de colores… ¡era muy raro y chirriante!
Entonces el supermercado en el cual trabajo empezó a buscar personal y yo me acordé de ella. La llamaron para una entrevista y ella no se presentó. Obviamente, aquello fue un golpe para mí, lo viví como un desprecio. Entonces Alicia me invitó a tomar algo y como forma de perdón me regaló un perfume caro. Aquel regalo decidí no aceptarlo.
Este curso me he alejado un poco de Alicia. Hace un par de semanas vi a sus hijas en la salida de la escuela, estaba lloviendo y estaban solas. Entonces les abrí la puerta del coche y decidí llevarlas a casa. La puerta del portal estaba abierta y subimos directamente al piso. Cuando toqué el timbre, Alicia tardó en abrir la puerta y cuando por fin lo hizo, ¡descubrí a una mujer completamente disfrazada de niña! Aquello me espeluznó de una manera que no sabría explicar. De alguna manera dejar allí a sus hijas me parecía insostenible y me daba mucha pena.
Ese fin de semana celebró una fiesta de cumpleaños en su casa y decidí no acudir, ni tampoco llevar a mis hijos. Sentía miedo por dejar a mis hijos en esa casa sin supervisión. Entonces tuvimos una conversación por teléfono en la cual me dijo que era una estirada, malagradecida y que tenía un trabajo de mierda en un supermercado que no me llevaría a nada en la vida.
Esta semana cuando llegué a la reunión de la AMPA, había un gran revuelo. Parece ser que se ha filtrado en redes un video sexual de Alicia, lo cual es un delito. También decían que había sido ella que voluntariamente se lo había enviado a uno de sus clientes, hablaban de que Alicia había empezado a ejercer la prostitución. Até cabos y la verdad es que no dije nada pero sentí una gran pena por ella.
La verdad es que no sé si debo sentir pena o no, porque después de la discusión que mantuve con Alicia y sus palabras parecía quedar claro que ella tomaba las decisiones de su vida libremente. ¡Nunca pensé que podría llegar a tener una amiga que cayese en la prostitución! Por otro lado, a veces pienso que Alicia puede estar pasando por algo que yo desconozco y que pueda explicar todo esto, como que haya caído en una adicción “o se le haya ido de las manos”. Tampoco me siento cómoda excluyendo a una mujer por lo que sea que ocurre en su vida sexual, así que ni me siento cómoda con las madres de la AMPA, ni con mi amiga. ¿Vosotras que haríais en esta situación? ¿Me alejo definitivamente o intento acercarme de nuevo?
Gracias por leerme.
