Una de las madres del cole de mis hijos les pone un AirTag a los niños en la mochila cuando van a clase. Me enteré de esto un día que quedamos a tomar un café después de dejar a los niños en el colegio. La tía tan normal, sacó el móvil y me enseñó, desde la app, que podía tener a sus hijos geolocalizados en todo momento.
Cuando le pregunté por qué hacía aquello me lo dijo sin rodeos: “hoy en día hay mucho depravado y una nunca sabe”. Yo me quedé descolocada. Los niños están en el colegio, no perdidos en la selva, no entendí aquel afán de quererlos controlar en todo momento.
Me dijo que ella se quedaba más tranquila sabiendo que podía entrar a ver dónde estaban en todo momento y, si por alguna de aquellas, quedaban con los amigos después de clase, también les metía el AirTag en el bolsillo y les prohibía sacarlo.
Yo de verdad, entiendo que hay que andarse con mil ojos hoy en día pero ¿llegar hasta ese extremo? ¿En serio?
