En mi relación la siesa soy yo y mi pareja es el ser sociable.
No negaré que a veces no tenemos encontronazos por este motivo, porque si por el fuese emplearíamos todo nuestro tiempo libre con gente y a mí me pasa al contrario: la gente me agobia bastante en general.
La forma en la que mantenemos cierto equilibrio no es forzando al otro a que sea lo que uno quiere, sino que los dos ponemos de nuestra parte para dar lugar a las necesidades de ambos.
Mi pareja muchas veces queda solo con sus amigos por la noche o cuando yo estoy en el trabajo (tiene un horario bastante flexible) y los fines de semana tratamos de tener tiempo tanto como para no estar con gente como para estarlo (a mí también se me nota un poco que me aburro con relativa facilidad y no me lo paso tan bien como el resto). Si un finde por lo que sea se nos suman muchos planes sociales, al siguiente finde hacemos un plan para estar solos en pareja. Y así. Equilibrio.
Cuando no estamos con gente, eso sí, no nos quedamos encerrados, hacemos algún plan que nos guste.
Pero claro, cada pareja es un mundo y al final todo se reduce a ti, si tú estás dispuesta a poner de tu parte y serás capaz de aceptarle como es en vez de tratar de cambiarle, o en cambio concluyes que no es un chico para ti porque no estás dispuesta a ceder en ese aspecto.
Yo veo que él pone de su parte, lo cual me parece un gesto muy generoso, aunque se note que no está tan cómodo como tú.
Él estaría en su pleno derecho de pedirte que al igual que él se esfuerza por contentarte y sociabilizar, que también dediquéis parte de vuestro tiempo junto en no quedar con otras personas o que tú te vayas por tu cuenta más a menudo. Pero no lo hace, trata de adaptarse tus necesidades y para ti no es suficiente, lo cual es lícito, pero también entendería que él se pueda sentir un poco frustrado por tratar de ser quien no es y forzar una sonrisa cuando en realidad no le apetece nada la situación.