Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
MI CUÑADO ES UN NINI DE 49 AÑOS
Escribo esto por desahogo puro. Me parece súper fuerte que una persona de 49 años, que a priori debería tener la vida medio resuelta, sea un nini que no quiere hacer nada por la vida.
Os pongo en contexto: Mi marido tiene 3 hermanos, de los cuales uno vive con sus padres, soltero, sin hacer nada. No estudia, ni trabaja, ni colabora. Pero no ahora porque el pobre se haya quedado desempleado, sino nunca. Tiene cerca de 50 años y no ha cotizado ni un solo día de su vida. No ha tenido un solo amigo, ni una sola novia. No ha pasado una noche de fiesta, no ha hecho un viaje ni un plan. Nada.
Bueno, pensaréis que a lo mejor ha sido un estudiante eterno que no ha salido al mundo pero que tiene 4 carreras universitarias: Negativo. Acabó el instituto y ya después no terminó un módulo de formación profesional que empezó allá por el año de la pera.
¿Qué ha hecho todos estos años? Pues nada. Es difícil de creer, lo sé, porque por puro aburrimiento el buen hombre podría haber hecho un curso, tener alguna afición, practicar algún deporte, gustarle la noche y los cubatas… no sé, algo. Pero no. Se dedica a estar en su casa y lo más que hace, y no siempre, es jugar a la Play. Por no hacer, ni se ducha. Es una persona desagradable ya sólo a la vista porque se ve sucio, y si hablamos del olor… mejor no os levanto el estómago.
Tiene el carnet de conducir pero le da pánico coger el coche, de manera que tampoco sirve para eso. Mi suegro ya es mayor y mi suegra no conduce, por lo que necesitan muchas veces que los llevemos al médico y a algunos asuntos. Pues viviendo con un hijo que tiene carnet de conducir, los demás, que trabajamos y tenemos obligaciones, tenemos que cuadrarnos para llevar a mis suegros porque él dice que se pone nervioso y se bloquea.
Aparte de todo esto, que por ejemplo lo del coche lo podría llegar a entender, me indigno porque siquiera ayuda en casa. No se quita el plato, no pasa una escoba, no se hace ni la cama. Tiene una posición de privilegio y de marajá que me enerva. Vive al margen de absolutamente toda responsabilidad por pequeña que sea. Lo que os digo, no cumple ni con la ducha diaria ni con el cepillado de dientes. Hay veces que las uñas las tiene larguísimas y que necesita un buen corte de pelo y nadie se lo hace saber, no sé. Me he planteado que puede tener algún problema que yo desconozco, pero mi marido dice que no, que sencillamente siempre ha tenido muy poco espíritu.
Sus padres no parecen ver problema alguno en ello, pero yo vislumbro un futuro en el que cuando fallezcan sus padres, sea un cargo para sus hermanos y sus respectivas familias, es decir, para mí también. A veces trato el tema con mi marido y le resulta incómodo porque le confronta con una realidad que no quiere ver, ni más ni menos que como sus padres, pero yo creo que es un tema que debería hablarse, ¿no creéis? A lo mejor mi cuñado necesita ayuda y por mirar a otro lado tampoco se la estamos dando… ¿Pensáis que me meto donde no me llaman y es mejor dejarlo estar?
