Me ha costado mucho saber dónde escribir esto, espero estar en el sitio adecuado del foro.
Vengo a gritar lo que siento porque tengo la sensación de que es la única manera de que salga de mi cabeza.
Tengo 30 años, estoy casada y tengo un bebé de 4 meses. Anteriormente he tenido 2 relaciones muy tóxicas, una de casi 6 años y otra de dos.
Mi marido y padre de mi hijo es el hombre más bueno, atento y cariñoso que existe. Lo quiero por encima de todo. Tenemos una relación sana y creedme que lo valoro después de todo lo que he vivido, es difícil confiar en una persona después de malas experiencias y con él lo hago .
Una vez hecha la introducción, os cuento: hace ya 9 años que terminé con mi primer novio, con él estuve 6 años. Lo conocí con 16 años, era el típico niño guapo que se traía a todas las niñas de calle, y yo había conseguido que se enamorase de mi. Fue una relación muy tóxica, él era muy mujeriego y mentiroso, por llamarlo de alguna manera, y yo era super celosa. Claro, siempre eran locuras, pero el tiempo me dio la razón. Pasados los dos primeros años él engordó, sus padres se divorciaron y perdió el dinero que siempre llevaba en la cartera. Los amigos y las chicas que iban detrás de él, desaparecieron pero yo permanecí ahí, siempre. Hasta que un día tuvimos que decirnos adiós.

No le guardé rencor, éramos niños y la verdad es que, hiciera lo que hiciera a mis espaldas, ya había acabado todo.
Después de mi, tuvo dos parejas más antes de la actual. ¿Como lo sé? Porque cuando cortaba con ellas , ellas venían a mí, para contarme su experiencia, para decirme que siempre les hablaba de mi, de como soy, de lo que me gusta y de que los dos primeros años de relación se había tirado engañandome con una y con otra. Me da igual y más con el tiempo que ha pasado, pero con la última me cansé y decidí llamarlo para pedirle por favor que no fuera hablando a sus novias de mi, que nadie tenía que saber si me gustaba un tipo de helado o si tengo un tatuaje en un sitio no visible, y menos que fuera alardeando de haberme engañado tanto tiempo. Me pidió disculpas y no hemos vuelto a hablar.
Pero con quién si tengo relación desde siempre es con su madre. Es una buena mujer, que está sola porque él se ha ido a otra ciudad y siempre me ha guardado mucho cariño, como yo a ella. A día de hoy siempre me felicita en días señalados, recordándome lo que me quiere, que sus padres, abuelos de mi ex a los cuales quise mucho, preguntan por mi aún. Cuando la veo por la calle siempre se tira a abrazarme, me sigue llamando «mi niña» y la verdad es que le tengo mucho aprecio.
Ella ha sido abuela también y siempre que pongo alguna foto de mi hijo me habla para decirme lo precioso que está. La última vez le dije de que si quería conocerlo, que era muy simpático y así nos veíamos también.
Le pregunté a mi marido si le molestaba y me dijo que en absoluto, pues ahí que fui. Nada más llegar me abrazó y cogió a mi hijo en brazos: «Tu podías haber sido mi nieto y te tendría muy cerca». Ambas vivimos a menos de 10 minutos andando.
Hablamos de todo, de su vida , de la mía… Y llegó la parte de hablarme de su hijo, digo hablarme porque yo no pronuncié palabra.
Me dijo que su hijo me quiso mucho , que en su familia aún me recuerdan porque me han querido más que a ninguna, que su hijo me guarda mucho cariño. Me enseñó una foto de su hijo con su nieta y, ahí está él, como si el tiempo no hubiera pasado. Él ha tenido a su bebé de rebote, jamás ha querido ser padre, pero se ha hecho cargo y ha sido responsable con sus actos. Me habló de lo distinto que sería todo si él siguiese a mi lado, que desde que lo dejó conmigo fue a peor, que ojalá las cosas hubieran sido de otra manera. Cuando llegó la hora de despedirnos, entre lágrimas me dijo que me quería , que no lo olvidase.
No pude evitar llegar a casa con un sabor agridulce , pensando en cómo sería mi vida si hubiera seguido con él, en si habría cambiado o seguiría amargada. En definitiva, pensando en él después de tanto tiempo.
Tengo que explicar que desde que lo dejamos, no volvimos a hablar hasta que lo llamé para lo de sus ex. Dejarlo fue quitarme una piedra de encima a la que no estaba dispuesta a volver. Pero no sé porqué tengo que estar ahora pensando en esa vida que no quise y que no quiero.
Mi marido dice que no me agobie, al verla he recordado viejos tiempos y el saber que su familia me quiere me hace pensar esas cosas. La verdad es que tengo mucha suerte de tenerlo a mí lado.
Necesito saber si esto lo veis normal porque, además, me hace sentir mal pensar en eso tendiendo la vida que tengo ahora.
Saludos weloversize <3