Pues yo haría lo mismo, con menos dinero también se vive, pero poner patas arriba una familia y a niños de tan corta edad sí que lo veo un error, ya sea con un cambio de entorno, una mudanza o una separación. Antes se nos esclavizaba a las mujeres en la cocina y ahora se nos esclaviza fuera de ella. Si optamos por algo distinto al trabajo y al dinero y nos dedicamos a maternar somos unas mantenidas, si priorizamos la familia al trabajo, es que no somos lo suficientemente empoderadas o nos vamos a arrepentir porque nos van a dejar. Antes nuestra vida nos la dirigía el marido, ahora pretenden dirigirla otras mujeres.
Por lo que mencionas al principio, estás desencatada con el amor y creo que eso te condiciona a la hora de verlo. ¿No tendrás un poco de envidia de forma subconsciente? «Espero que el día de mañana sigan juntos y no se tenga que arrepentir de esa decisión.» ¿Y por qué no iban a durar? Menuda sociedad de usar y tirar que se nos está quedando…
Romantizamos el trabajo y la posición social hasta la náusea y perdemos de vista que, cuando se comparte la vida con alguien (pareja o hijos) dejamos de ser «solo yo» para forma parte de algo más amplio. Quizás, llegada la hora de la verdad, a tu hermana le ha pesado más eso. El que solo quiera vivir para sus logros laborales es libre de hacerlo, pero cuando formas una familia y más con hijos, hay muchas más cosas en juego que 300 euros más en la cuenta. Hay una cosa que se llama estabilidad emocional y esa no se consigue solo con dinero.
Por otra parte, cuando dejemos de juzgar comportamientos ajenos, atendamos a nuestros asuntos y respetemos las decisiones de los demás quizás avancemos más como sociedad.