Como profesora funcionaria desde hace 32 años, me “toca mucho las narices” la generalización de que los funcionarios somos unos vagos. Los hay, por supuesto, pero en la empresa privada, ya sea enseñanza o cualquier otro sector, hay mucho vago especialista en dorar la píldora al jefe y por eso está ahí. Y también hay mucho que ha entrado por conocer a alguien, o ser hijo de alguien, mientras que un funcionario ha tenido que superar un proceso de selección que quizá no sea el mejor, pero nunca es fácil.
Si para tu hermano no hay otro tema de conversación más que el trabajo y el tuyo para él no es interesante ni merece ser valorado… dice mucho del aprecio que te tiene y da la impresión de no tener vida más allá del trabajo. Hay otros muchos temas de conversación al margen del trabajo: viajes, libros que hayáis leído, películas que hayáis visto…