Texto enviado por una seguidora a [email protected]
Me siento la peor madre del mundo…
Mi hija tiene 16 años. Siempre ha sido muy responsable, muy de sacar buenas notas, muy de exigirse a sí misma… pero desde hace unos meses está apagada. Dice que le cuesta respirar por las mañanas, que siente presión en el pecho y que le entran ganas de llorar solo de pensar en ir al instituto.
Al principio pensé que era estrés, agobio por los exámenes, una mala racha… Pero ya van varias semanas así y ha empezado a pedirme que la deje quedarse en casa porque necesita parar. Que no puede más.
Estoy en un punto en el que no sé si está siendo honesta o si está usando eso como excusa para evitar algo (algunas veces usa este tipo de excusas para no hacer cosas que no quiere).
No quiero desconfiar de ella pero tampoco quiero ceder si hay algo más detrás: pereza, miedo, presión por las notas, incluso problemas con compañeros que no me cuenta.
No sé si llevarla al médico, al psicólogo, al instituto… o que hacer.
Me parte el alma verla mal. Pero también me cuesta tragarme la culpa de pensar “y si me está tomando el pelo?”
El otro día no quería ir a comer a casa de los abuelos y al decirle que tenía que venir sí o sí a verles uso la carta de la salud mental, que no mirábamos por ella y que estábamos obligándole a ir a algo que no quería y eso era maltrato psicológico…
Si alguna ha pasado por algo parecido… me podéis contar cómo lo habéis gestionado?
Solo quiero hacerlo bien y no sé por dónde tirar.
