Hola. Sé que el título es fuerte, e intentaré ser lo más objetiva posible.
Hace 16 años, conocí al que yo creía era el amor de mi vida, y, con las películas Disney y una idealización brutal del amor romántico, no dudé en dejarlo todo para vivir nuestra historia de amor. Así, dejé a mi familia, mi país, mi todo… para venir a España a estar con él, nos casamos, y me quedé embarazada de mi hija. Desde el momento mismo del positivo en el test de embarazo, mi entonces marido (ahora ex), empezó a hacer de mi vida una auténtica pesadilla; no que antes hubiese sido un ser de luz, porque luego vi que red flags hubo desde siempre, y muchísimas (como la de llamarme put@ por ir a pasar un fin de semana en casa de mi prima, estando yo aún en mi país), pero ahora comenzaba a mostrarse tal cual era, sin tapujos.
Me dio un empujón, gritándome que él siempre había sabido que yo le jodería la vida. Dado que yo no tengo familia aquí, me pareció buena idea (otra vez tonta e ingenua de mí), ir a dar a luz en su ciudad, con su familia (para entonces vivíamos en otra ciudad), y bueno, ya no tuve escapatoria porque al irme allá con ellos, mi ex me tiró ahí cual mueble, él sólo estuvo cuando nació nuestra hija pero al día siguiente se marchó a la ciudad donde habíamos vivido, para seguir estudiando, y así estuve yo unos dos años ocupándome sola de ella y lidiando además con su familia; mi ex suegro no quería permitirme salir sola con mi hija, se metía en como la vestía, en hasta cuando debía darle el pecho, hacía comentarios del tipo que yo solo había venido a este país a matarme el hambre, etc. Mi ex por su parte, seguía con sus maltratos, a veces a modo de ley del hielo/indiferencia, y otras veces con insultos directos como que yo era una basura y un orco, o con burlas con risa, o enfadándose cuando hablaba con mi familia…
Cuando mi hija cumplió 3 años, empecé a trabajar (antes vendía comida y pintaba camisetas, para ganarme algo, porque a todas estas mi ex jamás trabajó, y hasta el día de hoy con 41 años que tiene sigue sin trabajar), y reuní dinero con la idea de irme lejos de allí, pensando que quizás así nuestro matrimonio se salvaría. Para entonces yo ya estaba con ataques de ansiedad. Me contrataron en otra ciudad y nos fuimos los tres, pero no duramos ni un mes porque en una de nuestras discusiones, él me cogió por las muñecas (me dejó marcas), insultándome y amenazándome con partirme la cara. Yo miré a mi hija, que lloraba horrorizada, y decidí que ya no aguantaba más. Cuando le dije que me separaba, él se fue con la niña (a dar un paseo, supuse yo, en lo que yo hacía las maletas), y cuando le dio la gana de cogerme el móvil, me dijo que se la había llevado a su ciudad y que si quería volver a verla, tenía que dejar mi trabajo y volver con él. Le denuncié, fue un proceso muy duro pero en pocos días tenía a mi hija otra vez conmigo. Nos divorciamos a los 3 años, casi 4, porque él en puso el proceso todo lo difícil que pudo; finalmente la custodia me la dieron a mí, aunque con vacaciones compartidas con él, así que mi hija vive conmigo, él sigue en su ciudad, con sus padres, y viene a verla cada tanto o se la lleva.
Yo, que crecí prácticamente sin padre, a pesar de todo siempre he querido que mi hija disfrute de él, y jamás de los jamases le he hablado mal de su padre; sin embargo él me trata delante de ella con burlas cada vez que tenemos que vernos por ella, como si yo fuese un pedazo de mierda, y siempre he tenido miedo de que un día ella quiera irse a vivir con él porque mientras yo soy la que trabaja, la que la manda a ducharse, a recoger, la que le riñe, etc, él es el de los juegos, las pizzas, los veranos con playa y caballos, las chuches, etc.
No puedo competir. Y me duele.
Él es la persona más manipuladora que os podáis imaginar, y, cuando he intentado que intervenga en algún conflicto donde ella no se ha comportado bien y hay que corregirla, se ha puesto en mi contra. Así que estoy sola.
El caso es que ahora mismo ella está con él por vacaciones de verano, y puedo ver como es muy indiferente a mí. En casa se pasa las horas en el teléfono hablando con él (teléfono que le he comprado yo), y en cambio ahora que está con él, a mí no me escribe para nada y cuando le escribo yo, me contesta con monosílabos. Siento que la estoy perdiendo y no entiendo qué he hecho mal, si aún estoy a tiempo de hacer algo ni el qué. Tengo un nudo en el pecho.
Si alguna mamá ha pasado por algo parecido, agradecería leer algún consejo. Gracias.
