Fui monitora de campamento durante mucho tiempo y si, la monitora es muy probable que tenga razón. He visto a niños y niñas que tienen días buenísimos, disfrutan un montón y en los juegos de la noche, pasa algo que no les gusta y parece que el mundo se acaba para ellos. He visto a niños y niñas con dolores que desaparecían al segundo cuando les decías que su madre no contestaba y que la llamaríais más tarde. Tal vez no está tan mal como él comenta, pero es cuestión de valorarlo todo.
Tiene nueve años, yo tengo una hija de 8, este verano es su segundo campamento, su primero fue con 7, era la más pequeña del grupo. 5 días de campamento. Pero en ningún momento la apuntamos con la idea de que ganase autonomía, porque eso se trabaja desde antes. Ella duerme fuera de casa desde muy pequeña, es autónoma para tomar decisiones, que le gusta, que no, se sabe duchar y lavar el pelazo larguísimo que tiene, gestionar conflictos… Este año vuelve porque dice que fue la mejor experiencia de su vida, no nos llamó en ningún momento y estamos muy orgullosos de eso.
La autónomia es algo que te aseguro que si no se trabaja antes, cuando llegas a un campamento, es objeto de burla. Porque no sepas hacer una cama o no te sepas limpiar el culo, ya es un mundo allí dentro, porque entre iguales tienden a comparar, como es lógico. Si no tienes una buena resolución de conflictos o si no sabes cómo afrontar una burla o hacer nuevos amigos, será un problema.
He visto mil veces esto, y da igual que las monitoras intervengan, hagan o digan, QUE LO HACEN, pero en cuanto se den la vuelta será lo mismo, no es culpa suya.
Yo te recomendaría que lo dejases un día más, hay un tramo entre el segundo y tercer día que se les hace cuesta arriba, si pasa de ahí, vete a buscarlo. No hay necesidad de que esté allí pasándolo fatal. (También he visto a niños que han ido a casa una tarde y han querido volver) De todos modos, espero que esto te sirva para trabajar más su autonomía desde casa y sus herramientas sociales, porque tal vez sea eso lo que falla.