Hola a todas,
no sé cuántas de las que andáis por aquí tenéis hijos adolescentes (o que están a punto de serlo). Yo tengo uno de 14 años y entre los muchos quebraderos de cabeza que me produce, anoche cumplió con creces mi límite.
¿Conocéis el famoso juego FORTNITE? Bueno, para las que no lo sepáis, es un juego online al que hoy en día juegan conectados cantidad de chavales (y no tan chavales) de todo el mundo. Yo siempre he intentando que mi hijo no se enganche en exceso a este tipo de cosas, intento que dedique tiempo a otras distracciones como la lectura, salir con sus amigos al cine, la música… Sé que ya que todo su círculo juega online, él también lo va a querer hacer, así que se lo permito pero controlando bastante el tiempo que está frente a la pantalla.
La cuestión es que ayer según parece había un súper evento en el dichoso juego, él estaba nerviosísimo y contando los minutos ya que era el final de temporada (o yo qué sé). Cuando llegó el momento se fue a su cuarto y, ante la total normalidad, de repente se puso a gritar. Mi marido y yo fuimos corriendo a su cuarto y la pantalla estaba completamente en negro, y mi hijo con sus auriculares puestos desencajado.
Se puso a explicarnos no sé qué de un meteorito, que se había acabado todo y yo qué sé qué más cosas. A mi marido le dio la risa y le empezó a decir que quizás se había pasado el juego. Pero a mi hijo no le hizo ninguna gracia. Llamó a sus amigos y todos estaban igual de nerviosos.
Después casi tuvimos que obligarle a cenar, y llegó un punto que hasta nos enfadamos un poco con él porque lo que parecía una broma él se lo estaba tomando demasiado en serio. Realmente se enfadó y esta mañana me dijo que no quería ir al colegio porque casi no había dormido.
Lógicamente no se lo permití. Y yo ahora llevo un rato pensando que quizás tenía controlado el tema del juego y mi hijo cuando está claro que no es así.
Es cierto que yo con su edad tenía mis propias preocupaciones y le daba muchísima importancia a cosas que hoy en día sé que son tonterías, pero me preocupa muchísimo que un juego haga que el estado de ánimo de mi hijo cambie tanto.
¿Hay más madres por aquí con el mismo problema?
Muchas gracias a todas por leerme.