Nunca ha tomado bebidas azucaradas, ni comía mal, no hago fritos ni rebozados, de hecho le llevé a la revisión hace un mes y la doctora me dijo que ni me preocupara por esos kilos, porque el niño comía sano y eso era porque iba a meter un estirón. Le ha puesto la dieta Keto, cero hidratos y por lo demás todo igual que antes. No le ha dejado pasarse absolutamente con nada, en pleno verano, ni cuando salía con los amiguitos.
Tengo que reconocer que el resultado es espectacular, ha cambiado de mentalidad 100% y ahora está muy concienciado con el cambio físico, pero eso también me preocupa. No quiero que se convierta en una obsesión