Mi madre está obsesionada con mi físico. Lleva toda la vida controlando mi peso y demás, pero es que ahora que han empezado a salirme pequeñas arrugas en los ojos, y que la celulitis es más que evidente, quiere pagarme tratamientos y operación para que no se me vean los ojos tan tristes.
Le he dicho mil veces que yo me quiero tal y como soy, pero ella no lo entiende y no hay manera de que lo entienda.
Cada vez que la veo con sus amigas les comenta lo guapa que estaría si me quitase esas arrugas y las marcas que tengo.
El otro día le grité diciendo que si ella no asumía el paso del tiempo era su problema, pero que no lo convirtiera en el mío y que no iba a ser una señora de plástico como ella.
Se disgustó mucho y me hace chantaje emocional, pero no sé cómo explicárselo ya.