Mi padre murió hace dos años, y desde entonces a mi madre se le queda la casa muy grande y vacía. Las dos vivimos en el mismo pueblo, pero ella tiene un chalet con cuatro habitaciones y piscina y yo en cambio, solo pude comprar un pequeño piso de dos habitaciones.
Al principio a mi marido y a mí nos venía genial, cuando nació el primero, también pero ahora ya tenemos el segundo que tiene un añito y de momento comparten habitación sin problema.
Nosotros podríamos seguir así, durante un tiempo, con intención de comprar más adelante algo más grande vendiendo lo que tenemos, por lo menos para que cada niño tenga una habitación, pero de momento no haríamos ningún cambio.
Sin embargo, mi madre me ha propuesto que nos intercambiamos las casas, a ella le sobra espacio y no quiere hacerse cargo del jardín y de la piscina (de eso se encargaba mi padre). Dice que prefiere una casa más pequeña y manejable y que nosotros podríamos disfrutar de una casa grande para los niños con piscina.
A mí me parece buena idea, pero solamente sería cambiarlas sin tocar los papeles, ya que tengo una hermana que vive en otra provincia y el chalet sería parte de su herencia.
Ahí es donde mi marido no está de acuerdo, dice que si a mi madre le pasara algo mi hermana podría sacarnos de la casa. Cree que es mejor que esperemos a que nosotros podamos comprar algo más grande ya que de momento no es urgente para nosotros.
¿Pero no crees que es mejor aprovechar esta oportunidad?, podríamos ir ahorrando igualmente para el día de mañana tomar decisiones cuando mi madre no esté, que espero que sea dentro muchísimo.
