Mi hermano vive en Alemania desde hace 5 años. Es ingeniero y encontró trabajo allí de lo suyo. En cambio, yo, sobrevivía a duras penas con lo poco que ganaba y todo fue a peor cuando lo dejé con mi ex y me quedé con una manita delante y otra detrás. Por eso, les pedí a mis padres, que tenían un piso vacío en el centro de la ciudad, ir a vivir allí. No les pagaba alquiler, pero me hacía cargo de todos los gastos y, con lo poco que iba ahorrando, reformé los dos baños, quité el gotelé, arreglé la distribución, cambié la cocina y los muebles de toda la casa.
Con el tiempo, conocí al que actualmente es mi marido y tenemos un niño de un año. Pues bien, mi hermano, ha decidido que ya no quiere vivir más en Alemania, que es un país muy triste y no ha logrado encajar mucho allí, así que, quiere volver a España y buscar aquí trabajo de lo suyo. Mis padres me han pedido que me vaya del piso y que se lo deje a él mientras encuentra trabajo y se centra un poco, que los regresos son duros y hay que adaptarse.
Estoy tremendamente cabreada y dolida con mis padres, encima del dinero que me he dejado en ese piso de los años 50, que no se han coscado de ningún recibo desde hace años… ahora yo, mi marido y mi hijo nos tenemos que buscar la vida mientras mi hermano, que vuelve de Alemania con los bolsillos llenos, se queda a vivir en el piso que yo misma he arreglado.
He intentado, por todos los medios, hablar con ellos y llegar a un acuerdo, pero insisten en que el piso es de los dos y que los dos tenemos derecho a hacer uso de él y no sólo yo. Tengo pánico porque, tal y como están los alquileres, y con un niño, no nos podemos permitir pagar mucho y, mucho menos, comprarnos algo. Ahora mismo estoy muy dolida con mis padres, no me apetece hablar con ellos o ir a verles y no creo que ellos cambien de opinión.
