Bueno chicas, no sé muy bien en qué lado del foro encajar esto, pero ahí va.
Mi relación con mi madre siempre ha sido un tanto «extraña». Os comento: mi madre me tuvo con 15 años, por lo que es súper joven. Dedicó toda su juventud en criarme a mi y mi hermano como pudo y como la vida le fue enseñando. Os juro que adoro a mi madre con locura, pero desde que tengo uso de razón siento que soy yo la adulta entre las dos. La relación que tengo con ella es de confianza absoluta, pero siento como si en vez de mi madre fuese mi hermana mayor, una hermana inmadura y de la que tengo que cuidar constantemente.
Cuando yo era adolescente, siempre tuvimos un montón de peleas y broncas, porque yo la verdad es que tengo un carácter de mierda. Soy una persona muy maniática y exigente, tanto así que lo único que hacía para liberar toda la frustración por no tener una vida «perfecta» era comer. Sí, soy adicta a la comida y a los atracones. Esto, lógicamente me ha llevado a una obesidad importante y un estado de autoestima bastante bajo, por el subsuelo diría yo. ¿A qué viene esto? Pues al tema por el que os escribo: la relación con mi madre.
Por un lado, siempre me machacó la autoestima, entiendo que sin querer. Pero siempre me martirizó con el tema de ser delgada, que ningún chico me querría si era gorda, que si soy muy guapa de cara, que si no me iban a querer en ningún trabajo estando gorda, que si tenía que adelgazar porque la familia iba a pensar esto o lo otro. En fin, siempre tuvo esa obsesión con que yo adelgace, y yo la frustración de nunca tener fuerza de voluntad para hacerlo, y mis atracones, y cada vez más kilos, y así sucesivamente hasta el día de hoy. Ahora vivimos en ciudades distintas, pero cuando vivíamos en la misma ciudad he ido a buscarla al cuartel porque iba conduciendo borracha, desde que soy pequeña la he visto cogerse cogorzas increibles y tenía que hacer de «enfermera» para «curarle» las resacas. Cuando estudiaba en la universidad y me daban becas, el dinero se lo quedaba ella porque estaba en su casa, y al final de curso, después de fundirlo todo, le tenía que andar rogando dinero «prestado» para el autobús. En los veranos tenía trabajillos de mierda, que cobraba 200€ como mucho, y tenía que darle la mitad del sueldo como «alquiler», según ella para que tuviese responsabilidades.
Por otro lado, siento que es una persona que no se alegra del todo de mis alegrías. Es decir, sí que se alegra de que me vaya bien la vida, de que haya conseguido un trabajo que me permitió independizarme, de que tenga un marido que me quiere, de ese tipo de cosas. Pero cada vez que mr pasa algo «extraordinario», que me voy de viaje, que me pasa algo bueno en el trabajo, etc. Siento que siempre ve un pero. Por ejemplo, hace poco cambié el horario del trabajo y lo compatibilizo con el de mi marido, tenemos el mismo horario y nos es más cómodo para ir y venir juntos, para vernos un poco más en el día y poder hacer algunos planes. Pues su respuesta fue que vaya rollo, que así nos vemos mucho que no tenemos vida, que si un día queremos ponerle los cuernos el uno al otro, no podremos. WTF?!
Haciendo un inciso, esto es algo que siempre, SIEMPRE le he reprochado. Y es que es una persona que nunca puede serle fiel a sus parejas e, independientemente de que me puedan caer mejor o peor, a mí me parece fatal, porque engañar a tu pareja me parece algo terriblemente feo. Y siempre le «echo la bronca» por hacerlo, porque si no quieres a alguien, joder ¡déjalo!
En fin, eso, que noto que no se alegra por mí de verdad y tampoco creo que se preocupe excesivamente cuando me pasa algo que yo considero «importante». Es como si siempre me llamase para contarme el drama de su vida, que si su novio le hace esto o lo otro, que si discuten, se arregla y vuelven a discutir, etc. Lleva unos dos años con un chico que sabe que no lo quiere, y diría que él a ella tampoco, y TODAS las semanas me llama para contarme que lo han dejado, y TODAS las mismas semanas me vuelve a llamar para contarme que lo han arreglado pero él que no es para ella porque esto, por lo otro y bla bla bla. Y yo me canso de oír siempre la misma historia, porque me aburro de darle consejos y que no los siga.
Y ya, por último, el problema que me tiene amargadita la vida. Desde hace un año más o menos empezó a gastar más de lo que tiene, y pidió préstamos y se endeudó por encima de sus posibilidades. El problema es que llegó un momento en el que no podía hacer frente, y me pidió ayuda, me dijo si le podría prestar dinero. Se lo presté y me lo fue devolviendo poco a poco, pero de unos seis meses para aquí, TODOS los meses me llama para pedirme dinero, y me lo devuelve (cuando puede), pero es que es así todos los meses. El caso, y lo que me parece más grave aún, es que este año le pidió a su empresa que la liquidasen para poder hacer frente a sus deudas, yo le advertí que no lo hiciera pero ella insistió en que era la solución, que con la liquidación pagaría casi todo y que después de un par de meses empezaría a trabajar de nuevo. Esto fue hace ocho meses y aún no ha empezado a trabajar, siempre tiene excusas para ni hacerlo, pero todos los meses va mal de dinero y me acaba llamando para pedirme algo prestado. Mi marido, con justa razón empieza a estar cansado y este tema nos ha traído más de una discusión ya que, aunque sé que tiene razón, no me puedo negar tampoco a ayudar a mi madre. La guinda del pastel viene hace dos meses, cuando le tocaron 10 mil euros en el bingo (sí, 10.000€) y decidió irse de viaje. Se fue esta semana y el mismo día de irse me llamó agobiadisima a pedirme dinero porque no tenía cómo ir hasta Madrid para coger el avión porque no tenía ni un euro en la cuenta. Otra vez, y aún debiendome dinero del mes pasado, se lo dejé. Pero es que me enfado. No le digo nada por no herirla, pero me enfado y mucho. Me cabrea que mientras yo me mato a trabajar y estiro el dinero pars llegar a fin de mes e intentar ahorrar algo para costearme mis vacaciones, ella está en casa rascándola, ha cobrado en total 20mil euros este año entre su liquidación y lo que le tocó, y además cobraba el paro, y aún así soy yo quien la tengo que ayudar a ella. Me parece una inmadura, una cría, y quiero sentarme a hablar con ella porque esto no puede seguir así, pero no me veo con la suficiente valentía de «echarle la bronca a mi madre», porque ¡JODER, ES MI MADRE! Pero me frustro mucho con toda esta situación, y a veces ya hasta evito hablar con ella y me siento mal por ella, porque creo que en el fondo se siente muy sola, y tiene problemas de ansiedad y claro, me siento mal dejándola a la deriva. Pero también toda esta situación me sobrepasa, me estresa, y pienso que soy mala persona, y no sé si es que no quiero lo suficiente a mi madre por estar harta de ella muchas veces.
No sé que hacer, no sé como canalizar todo esto que siento ni cómo exponerselo a ella sin herirla pero haciéndole entender que desde hace años estoy llevando un papel que no me corresponde.
Perdón por todo el texto, pero necesitaba sacar todo esto fuera.